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Siete proyectos del MOP pararon en 2020 por hallazgos arqueológicos: obras en Valparaíso cumplirán tres años suspendidas

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Terreno donde se construirá el nuevo Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso

Rescate de las piezas encontradas ha entrampado la iniciativa financiada por el Ministerio de Ciencia. Para dar continuidad a esta y otras construcciones que deben lidiar con la protección del patrimonio y el avance de las inversiones públicas, el Ministerio de Obras Públicas trabaja en una nueva fórmula: licitar por separado el retiro de los vestigios y la construcción de los inmuebles.

Publicado en La Tercera el 05 de julio de 2021

Dos años y 8 meses lleva detenida la construcción del edificio que albergará el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (UV), en el Barrio Puerto de la ciudad patrimonio. Estará justo detrás de la Iglesia La Matriz, en un sitio eriazo que conserva la fachada de lo que fue un convento jesuita y después dominico. La edificación también fue sede del Congreso Constituyente y, transitoriamente, alojó al primer Congreso Bicameral, antes de convertirse en una comisaría y centro de detención durante la dictadura. Actualmente se conserva el cascarón, pues en 2004 un incendio consumió gran parte de la estructura.

En octubre de 2018, cuando la empresa Brotec -que se adjudicó la licitación- trabajaba en los cimientos del inmueble, se encontró con osamentas y conchales precolombinos. Ello decantó en la intervención del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) y la paralización de la obra de $ 7.500 mil millones, hasta el retiro total de los hallazgos arqueológicos.

Según la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales, “son propiedad del Estado los lugares, ruinas, yacimientos y piezas arqueológicas y paleontológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional, por lo que, ante un hallazgo de este tipo, se deben paralizar temporalmente las obras e informar de inmediato al CMN, que será la entidad que autorice su continuidad tras evaluar el plan de monitoreo y rescate arqueológico” explicó la secretaría técnica del organismo.

Lo que se encontró en el Barrio Puerto “son 1.000 años de historia de Valparaíso. De los primeros habitantes precolombinos a las primeras edificaciones del siglo XX. Una gran noticia para el patrimonio, que se transforma en pesadilla para el proyecto”, manifiesta Juan Carlos García, director ejecutivo del Centro de Neurociencia, que con sus 150 funcionarios hoy opera -bastante estrecho- en dependencias de la UV.

Este no es un caso aislado. Según el CMN, considerando iniciativas públicas y privadas, durante 2020 se realizó una serie de hallazgos arqueológicos no previstos “en obras mineras, carreteras, proyectos energéticos, portuarios y de infraestructura”.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) especificó que el año pasado siete iniciativas estatales pararon por este motivo.

En Copiapó se detuvo la construcción del nuevo Museo Regional de Atacama. Más al norte, en San Pedro, se suspendió el mejoramiento de la ruta B-241, en el eje Licancabur. En la Región Metropolitana paró la reposición de la ruta G-78 en el sector de Melipilla-Cuncumén. Hacia el sur, en la Región de los Ríos se interrumpió el mejoramiento de la ruta 203-201-CH y las obras de protección para la costanera de Corral, en el sector del Fuerte Corral y su plaza de armas. En la Región de Los Lagos, en tanto, se retrasó el proyecto de reposición del puente Quilo y sus accesos. Y en Punta Arenas, el mejoramiento y ampliación del varadero de la caleta Barranco Amarillo.

En todas estas obras se realizaron los rescates arqueológicos y ya reiniciaron sus faenas. El edificio de la UV, en cambio, sigue parado.

Tal como ocurrió con la construcción del Hospital Salvador Geriátrico (Santiago), cuyo inicio se retrasó dos años tras la aparición de hallazgos arqueológicos, el retiro de los vestigios en la Ciudad Puerto ha requerido equipos especializados para seguir los protocolos que establece el CMN.

Específicamente, el proceso de resguardo definido para el terreno que ocupará el Centro de Neurociencia abarca tres etapas: caracterización, registro, y “escarpe” o retiro de la capa del suelo.

En un comienzo, la empresa asumió dicha tarea: contrató a los profesionales y cumplió con la caracterización de los restos. Pero los pagos del MOP a contra entrega -solo para estas obras, menores-, sumados a los costos fijos del proyecto, dejaron de ser rentables. En junio Brotec solicitó la quiebra y ahora el MOP trabaja en una nueva licitación.

Según detalló el Ministerio, “la primera (etapa) se completó en 2019; la segunda, debido al cierre por la pandemia de los laboratorios extranjeros -que estaban analizando los restos- sufrió un retraso. Lo mismo ocurrió con la tercera etapa a causa de la reciente quiebra de la empresa contratista y la consecuente decisión del MOP de poner término anticipado al contrato. En paralelo, se está trabajando con la UV y el Gobierno Regional para que las obras de construcción puedan retomarse durante 2022”.

Nueva fórmula

El Centro Interdisciplinario de Neurociencia es un Instituto Milenio -financiado por el Ministerio de Ciencia- dedicado a estudiar el sistema nervioso y sus respuestas al ambiente. Está integrado por 150 funcionarios, entre ellos el Premio Nacional de Ciencias Naturales, Ramón Latorre, así como biofísicos, fisiólogos, neurobiólogos, expertos en genómica, bioinformática y simulación molecular. Actualmente trabajan en dependencias de la UV, desarrollando investigación y actividades de divulgación; por ejemplo, sobre distrofia muscular de Duchenne en niños, o estudios relativos al reloj biológico. La idea es que el centro, como referente en América Latina, promueva el desarrollo colectivo de las ciencias naturales y contribuya a formar científicos para el futuro.

Considerando el retraso que ha experimentado el proyecto, el segundo semestre de este año el MOP innovará con una nueva fórmula y licitará dos obras para continuar el proyecto de la UV: una para la parte arqueológica -y para construir un muro de contención-; y otra para edificar el inmueble. En total, la iniciativa se encareció en aproximadamente $3 mil millones.

El consejero regional de Valparaíso, Manuel Millones, dice que una de las mayores trabas de este proyecto ha sido “el rescate y caracterización arqueológica por el tiempo excesivo en la demora del CMN”. Asimismo, señala que el diseño “no contempló todas las particularidades del terreno (calle, muro y todo lo referido a arqueología) y eso significó un atraso importante (…). Ahora el Edificio de Neurociencia recién estaría terminado el año 2025, siempre que no aparezcan nuevos imprevistos y las autoridades ratifican el compromiso con los aportes”.

García, director ejecutivo del Centro de Neurociencia, dice que otras de las dificultades ha sido las dificultades entre el MOP y el CMN para aunar criterios técnicos, administrativos y de costos. Asimismo, espera que inicie pronto la construcción del edificio. Primero, por la posibilidad que entregará como espacio de colaboración científica, y también porque “este proyecto busca aportar a la recuperación del centro histórico de Valparaíso. Recuperar un barrio deprimido, como es el Barrio Puerto, e instalar a Valparaíso como una ciudad del conocimiento”.

Considerando las dificultades de equilibrar el rescate y protección del patrimonio con la concreción de las iniciativas públicas, el Mop proyecta replicar la fórmula de la doble licitación. Especialmente cuando estudios previos de terreno y del diseño del proyecto -allí su importancia- reflejen una alta posibilidad de encontrar vestigios.

De esta forma, se podrá trabajar de forma paralela y agilizar los proyectos. Ya lo ha contemplado para licitar la construcción del nuevo edificio que tendrá el MOP en el barrio El Almendral de Valparaíso.

Además, para hacer frente a casos de hallazgos arqueológicos no previstos en proyectos de inversión, el CMN y la Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (GPS) del Ministerio de Economía, elaboraron una Guía de Procedimiento Arqueológico con el detalle de las etapas y trámites que consideran los hallazgos. Su objetivo, dijo el Consejo, es “velar por una adecuada protección y conservación de estos bienes patrimoniales y, con ello, mejorar los procesos para dar más fluidez a los tiempos de tramitación”.

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