﻿{"id":38472,"date":"2020-12-18T02:03:57","date_gmt":"2020-12-18T02:03:57","guid":{"rendered":"https:\/\/cinv.uv.cl\/?p=38472"},"modified":"2020-12-18T02:03:57","modified_gmt":"2020-12-18T02:03:57","slug":"como-el-consumo-de-grasa-modifica-el-cerebro-y-hace-subir-de-peso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/como-el-consumo-de-grasa-modifica-el-cerebro-y-hace-subir-de-peso\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo el consumo de grasa modifica el cerebro y hace subir de peso"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-38473\" src=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ConsumoGrasaCerebro-Portada-web-300x127.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ConsumoGrasaCerebro-Portada-web-300x127.png 300w, https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ConsumoGrasaCerebro-Portada-web.png 700w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un grupo de investigadores se pregunt\u00f3 si el aumento de prote\u00edna o grasa en la dieta ten\u00eda alguna consecuencia a nivel cerebral, por lo que estudiaron el efecto de estas dietas en la expresi\u00f3n de ciertos genes que est\u00e1n relacionados con el hambre y el placer en una regi\u00f3n del cerebro llamada hipot\u00e1lamo.<\/strong><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Publicado en <a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2020\/12\/17\/neurociencias-como-el-consumo-de-grasa-modifica-el-cerebro-y-hace-subir-de-peso\/\">El Mostrador<\/a> el 17 de diciembre de 2020<\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><em>Escrito por<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/autor\/victorcalbiaguecinv\/\" rel=\"author\">V\u00edctor Calbiague\u00a0<\/a><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos tiempos de confinamiento muchos nos hemos visto envueltos en una constante pelea con una peque\u00f1a voz interna que nos invita a abrir el refrigerador cada 30 minutos sin importar el banquete que nos hayamos devorado previamente. Lo que potencialmente nos deja propensos a subir unos kilos extras dependiendo de lo que se coma, contribuyendo as\u00ed a elevar el n\u00famero de personas que sufren de un grave problema de salud mundial: sobrepeso y obesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el a\u00f1o 2014, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, hab\u00eda 1900 millones de personas con sobrepeso, de las cuales 600 millones sufr\u00edan obesidad. En Chile, los n\u00fameros no mejoran mucho, ya que, seg\u00fan los \u00faltimos datos publicados por la OCDE, el 74% de la poblaci\u00f3n adulta sufre sobrepeso u obesidad, situando a nuestro pa\u00eds como el miembro con la tasa m\u00e1s alta, por encima de M\u00e9xico (72,5%) y Estados Unidos (71%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a lo anterior es que, sin duda, el sobrepeso y la obesidad son tratados como un problema de salud mundial por los especialistas. Adem\u00e1s, al ser factores de riesgo, pueden provocar numerosas enfermedades cr\u00f3nicas; incluso es una de las patolog\u00edas que genera mayor riesgo en el contagio de Covid\u201319 debido a su componente inflamatorio. Es por esto, que es fundamental conocer las razones del por qu\u00e9 se producen estas condiciones.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Geometr\u00eda nutricional<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel cient\u00edfico, existe un amplio consenso en que la obesidad es el resultado de un prolongado desbalance energ\u00e9tico positivo, es decir, hay m\u00e1s energ\u00eda que entra al cuerpo que la que se gasta. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se produce este desbalance? La hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptada hasta el momento es que la obesidad es impulsada -al menos en parte, ya que se conoce que existe un componente gen\u00e9tico- por el consumo excesivo de alimentos. El problema es que, hasta la fecha, las razones por la que existir\u00eda este sobreconsumo de energ\u00eda por parte de nuestro cuerpo a\u00fan generan debate entre los cient\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este dilema se ha podido aclarar un poco gracias a un \u00e1rea de investigaci\u00f3n llamada \u201cgeometr\u00eda nutricional\u201d, la que entiende a la alimentaci\u00f3n como un comportamiento que tienen los animales para optimizar alguna funci\u00f3n, por ejemplo, la reproducci\u00f3n o supervivencia. Las aplicaciones de este enfoque a muchas especies sugieren que, los animales pueden comer alimentos principalmente para lograr una ingesta de prote\u00ednas determinada, lo que podr\u00eda indicar que existir\u00eda un sobreconsumo de alimentos cuando se consume poca prote\u00edna. Sin embargo, esta idea se contrastar\u00eda radicalmente con la interpretaci\u00f3n cl\u00e1sica de que la ingesta de alimentos sirve principalmente para satisfacer las demandas de energ\u00eda de nuestro cuerpo. De este modo, un grupo de investigadores de la Universidad de la Academia de Ciencias de China, liderados por Alex Douglas, intent\u00f3 dilucidar esta discrepancia, pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo los cambios en la composici\u00f3n de los macronutrientes de la dieta afectan a la ingesta de alimentos en ratones, y en la adiposidad (acumulaci\u00f3n de grasa).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para responder esta pregunta, en un principio, los investigadores plantearon diferentes modelos para predecir c\u00f3mo ser\u00eda el cambio en algunas variables en los individuos &#8211; tales como: el peso corporal, el consumo y gasto de energ\u00eda, el consumo de prote\u00edna y de grasa \u2013 bajo diferentes modelos de ingesta de alimentos. El primero de ellos indicaba que, si los individuos consumen alimentos para obtener una determinada cantidad de prote\u00edna, entonces la concentraci\u00f3n de prote\u00edna ingerida durante cualquier dieta debe mantenerse constante, pero si los individuos se enfrentan a una dieta baja en prote\u00edna, entonces su consumo de alimentos ser\u00e1 mayor para satisfacer la cuota proteica y, por lo tanto, aumentar\u00e1 su peso corporal. Por otro lado, si los individuos usan la alimentaci\u00f3n para satisfacer sus demandas energ\u00e9ticas, entonces el peso corporal y el consumo de energ\u00eda se deben mantener constantes bajo cualquier tipo de dieta, mientras que la ingesta de prote\u00edna o grasa solo aumentar\u00eda en el caso de que se consuma una dieta alta en estos macronutrientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para estudiar el efecto en el cambio de la composici\u00f3n de los macronutrientes a nivel experimental, los investigadores estudiaron 5 razas de ratones, de las cuales algunas eran \u201cresistentes\u201d a la obesidad. En un principio, los ratones fueron alimentados durante 3 meses con dos series de dietas, una alta en grasa (60%) y una baja en grasa (20%). En ambas se variaba el contenido de prote\u00ednas de 5% a 30%, mientras que el contenido de az\u00facar se mantuvo constante en 5%. En esta serie de experimentos, los investigadores observaron que, con ambos niveles de grasa, la cantidad de alimento consumido se mantuvo constante tanto en las dietas con alto, como bajo nivel de prote\u00edna. Por otro lado, la cantidad de de prote\u00edna ingerida aument\u00f3 con las dietas que conten\u00edan en mayor cantidad este macronutriente. Estos mismos resultados se observaron en general en todas las razas de ratones, sugiriendo que estos animales no estar\u00edan aliment\u00e1ndose para satisfacer una determinada cantidad de prote\u00edna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posterior a esta serie de experimentos, los investigadores estudiaron c\u00f3mo el contenido de grasa impulsa la ingesta de energ\u00eda y la adiposidad corporal de los ratones. Con este fin, dise\u00f1aron dos nuevas series de dietas, en las que fijaron el contenido de prote\u00edna en 10% y 25% y variaron el contenido de grasa de 10% a 80%, manteniendo nuevamente el contenido de az\u00facar en 5%. En estas condiciones, la ingesta de grasa aument\u00f3 linealmente con la cantidad de grasa en ambas series de dietas, al igual que la cantidad de comida ingerida por los ratones. Como consecuencia, los individuos aumentaron tanto su peso, como la cantidad de grasa corporal. Este mismo patr\u00f3n se observ\u00f3 en todas las razas de ratones, lo cual sugiere que el aumento en el contenido de grasa en la dieta estar\u00eda vinculado al aumento en el peso corporal y al aumento en la adiposidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, el grupo de investigadores se pregunt\u00f3 si el aumento de prote\u00edna o grasa en la dieta ten\u00eda alguna consecuencia a nivel cerebral, por lo que estudiaron el efecto de estas dietas en la expresi\u00f3n de ciertos genes que est\u00e1n relacionados con el hambre y el placer en una regi\u00f3n del cerebro llamada hipot\u00e1lamo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado, se obtuvo que los animales que fueron sometidos a una dieta con prote\u00edna variable no tuvieron cambios significativos en la expresi\u00f3n de genes. Por el contrario, la dieta alta en grasa evidenci\u00f3 un aumento en los principales sistemas de se\u00f1alizaci\u00f3n de placer vinculada a la ingesta de alimentos, es decir, en los receptores de dopamina y del sistema de opioides -mol\u00e9culas que est\u00e1n asociadas al placer-. Inclusive, en estas mismas dietas, sorprendentemente hubo una disminuci\u00f3n en la expresi\u00f3n de los dos principales genes hipotal\u00e1micos que impulsan el hambre (AgRP y neurop\u00e9ptido Y), lo que estar\u00eda indicando que el cerebro est\u00e1 mandando se\u00f1ales para reducir la ingesta de alimentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estos resultados los investigadores sugieren que, en los ratones, la ingesta de alimentos estar\u00eda regulada principalmente por los requerimientos de energ\u00eda y que solo un alto nivel de grasa en la dieta es lo que producir\u00eda un aumento en el peso y grasa en el organismo. Inclusive, este elevado consumo de energ\u00eda se puede relacionar con una mayor sensaci\u00f3n de placer al ingerir mayores niveles de grasa, sensaci\u00f3n que ser\u00eda m\u00e1s fuerte que las se\u00f1ales internas del cerebro para bajar el consumo de alimentos. Estos resultados se complementan con un estudio anterior que relaciona las conductas golosas con la am\u00edgdala, estructura cerebral que tambi\u00e9n participa en los procesos relacionados con el placer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, estos datos se podr\u00edan contrastar con estudios que se han realizado en humanos, los cuales sugieren que nos alimentamos para suplir una cuota proteica. Pero, se debe tener presente que los ratones podr\u00edan tener un sistema de regulaci\u00f3n de alimentaci\u00f3n diferente a los humanos, por lo que, si se replica este estudio en nuestra especie, no necesariamente se podr\u00edan obtener los mismos resultados. Otro problema que surge es que, aplicar la misma experiencia en humanos, -siguiendo las mismas condiciones- requerir\u00eda un tiempo aproximado de 9 a\u00f1os para poder hacer comparables ambos estudios. Por el momento, esta investigaci\u00f3n proporciona una visi\u00f3n \u00fatil de las relaciones entre macronutrientes y composici\u00f3n corporal que ser\u00eda imposible lograr con humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, como consejo, es recomendable preferir alimentos que no tengan una alta cantidad de grasa. Puesto que, aunque este estudio haya sido realizado en ratones, una dieta alta en este macronutriente igualmente puede ser perjudicial para la salud humana.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Enlace del art\u00edculo original: <a href=\"https:\/\/www.cell.com\/cell-metabolism\/pdfExtended\/S1550-4131(18)30392-9\">https:\/\/www.cell.com\/cell-metabolism\/pdfExtended\/S1550-4131(18)30392-9<\/a><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un grupo de investigadores se pregunt\u00f3 si el aumento de prote\u00edna o grasa en la dieta ten\u00eda alguna consecuencia a nivel cerebral, por lo que estudiaron el efecto de estas dietas en la expresi\u00f3n de ciertos genes que est\u00e1n relacionados con el hambre y el placer en una regi\u00f3n del cerebro llamada hipot\u00e1lamo. 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