﻿{"id":26107,"date":"2018-09-20T19:32:45","date_gmt":"2018-09-20T19:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/cinv.uv.cl\/neurociencia-cientificos-descubren-circuito-cerebral-que-controla-la-agresividad-segun-la-hora-del-dia\/"},"modified":"2019-02-26T19:34:30","modified_gmt":"2019-02-26T19:34:30","slug":"neurociencia-cientificos-descubren-circuito-cerebral-que-controla-la-agresividad-segun-la-hora-del-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/neurociencia-cientificos-descubren-circuito-cerebral-que-controla-la-agresividad-segun-la-hora-del-dia\/","title":{"rendered":"Cient\u00edficos descubren circuito cerebral que controla la agresividad seg\u00fan la hora del d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row 0=&#8221;&#8221;][vc_column css=&#8221;.vc_custom_1551209337399{background-color: #ffffff !important;}&#8221;][vc_column_text 0=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2018\/09\/13\/neurociencia-cientificos-descubren-circuito-cerebral-que-controla-la-agresividad-segun-la-hora-del-dia\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-25987 size-full alignleft\" src=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/agresividad_816x428.jpg\" alt=\"\" width=\"816\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/agresividad_816x428.jpg 816w, https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/agresividad_816x428-300x157.jpg 300w, https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/agresividad_816x428-768x403.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><\/a><strong>Un equipo de cient\u00edficos norteamericanos liderados por el Dr. William Todd descubri\u00f3 que los niveles de agresividad que los ratones presentan durante el d\u00eda est\u00e1n controlados por el reloj circadiano central, hallazgo que podr\u00eda eventualmente aplicarse en humanos para desarrollar tratamientos en el caso de ciertas condiciones patol\u00f3gicas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elmostrador.cl\/autor\/felipetapiacinv\/\"><strong>Felipe Tapia P\u00e9rez<\/strong><\/a>, estudiante de Doctorado en Neurociencia de la Universidad de Valpara\u00edso.<\/p>\n<p>Ver el art\u00edculo publicado en\u00a0<strong><a href=\"http:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2018\/09\/13\/neurociencia-cientificos-descubren-circuito-cerebral-que-controla-la-agresividad-segun-la-hora-del-dia\/\">El Mostrador<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que se realiza un cambio de hora en nuestro pa\u00eds surge la discusi\u00f3n respecto a los efectos que las alteraciones en los ritmos circadianos pueden tener en nuestro organismo. Es com\u00fan que se generen problemas por la modificaci\u00f3n en las rutinas de sue\u00f1o, sobre todo de los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os, produciendo somnolencia durante el d\u00eda e irritabilidad. Pero, \u00bfes posible que los efectos lleguen a niveles mucho m\u00e1s profundos, y que los cambios en los ciclos circadianos puedan influir en patrones de conducta que normalmente no relacionamos con la hora del d\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un equipo de cient\u00edficos liderados por el Dr. William Todd del Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston, Estados Unidos, descubri\u00f3 que, en el caso de los ratones, los niveles de agresividad que presentan durante el d\u00eda est\u00e1n controlados por un circuito cerebral espec\u00edfico liderado por el reloj circadiano central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio se realiz\u00f3 en ratones machos, ya que en el caso de estos animales, se puede utilizar un protocolo de estudio llamado de \u201cresidente e intruso\u201d, que explota el instinto del macho due\u00f1o de un territorio de atacar y someter a cualquier otro macho que ingrese en \u00e9l. De este modo, el primer experimento consisti\u00f3 en aplicar este protocolo de estudio y, utilizando registros en video de la actividad de los animales, cuantificar tres par\u00e1metros de la interacci\u00f3n: el n\u00famero de ataques, el tiempo total que duraba el ataque, y el tiempo que se demoraba el residente en iniciar el ataque. Las mediciones se hicieron en distintas horas del d\u00eda, logrando determinar que en condiciones normales los par\u00e1metros de agresividad segu\u00edan un patr\u00f3n, con el punto de mayor agresividad en la primera hora de la noche y el menor en la primera hora de la ma\u00f1ana. En este momento es importante se\u00f1alar que los ratones son animales nocturnos, por lo que la primera hora de la noche es cuando despiertan e inician su actividad, al contrario de los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los resultados previos, efectivamente se evidenci\u00f3 que exist\u00eda un ritmo circadiano de los niveles de agresividad en los ratones estudiados, pero los investigadores estaban interesados en ir m\u00e1s all\u00e1 y definir cu\u00e1l era el circuito cerebral encargado de mantener este ritmo. Para ello se establecieron dos \u00e1reas cerebrales de importancia, la primera es el reloj maestro ubicado en el cerebro, un \u00e1rea llamada el n\u00facleo supraquiasm\u00e1tico, que se encarga de coordinar las pistas externas del ciclo d\u00eda-noche (como los niveles de luz ambiental) y enviar se\u00f1ales a otras \u00e1reas del cerebro y a los dem\u00e1s relojes del organismo para \u201cponerlos a la hora\u201d, y la segunda es el n\u00facleo ventro-medial del hipot\u00e1lamo, un \u00e1rea que, en base a estudios previos, se sabe es la encargada de controlar la agresividad en los ratones. El problema es que estas dos \u00e1reas no se encuentran conectadas directamente entre s\u00ed, pero existe una tercera \u00e1rea que podr\u00eda conectarlas de forma indirecta, la llamada zona sub-paraventricular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para evaluar si esta \u00e1rea realmente era la encargada de la interconexi\u00f3n entre el reloj maestro y el \u00e1rea de la agresividad, los investigadores utilizaron una t\u00e9cnica llamada optogen\u00e9tica, la cual les permite encender o apagar a voluntad y con alta precisi\u00f3n temporal un conjunto espec\u00edfico de neuronas en un animal vivo, mediante la asociaci\u00f3n de \u00f3ptica, ya que se utiliza un est\u00edmulo de luz para lograr este efecto, y gen\u00e9tica, ya que las neuronas objetivo se modifican gen\u00e9ticamente para hacerlas sensibles a la luz. Al apagar selectivamente las neuronas de la posible zona de interconexi\u00f3n, encontraron que el ritmo observado previamente se perd\u00eda, cambiando los niveles m\u00e1s altos de agresi\u00f3n a la primera hora de la ma\u00f1ana y adem\u00e1s haciendo a los ratones m\u00e1s agresivos en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los investigadores no se detuvieron all\u00ed, y decidieron definir de forma m\u00e1s espec\u00edfica c\u00f3mo es el circuito que controla este comportamiento. Para ello agregaron dos t\u00e9cnicas m\u00e1s a la ya mencionada optogen\u00e9tica. La primera consisti\u00f3 en el uso de trazadores neuronales, sustancias que se hacen ingresar a las neuronas y que son capaces de pintar todas las ramificaciones que posea, permitiendo seguir el camino de todas sus conexiones mediante un microscopio. La segunda fue los receptores \u201cde dise\u00f1ador\u201d, llamados as\u00ed porque corresponden a receptores creados \u201cal gusto\u201d del investigador y que, al agregarse a una neurona, hacen que esta pueda ser encendida o apagada utilizando la sustancia que el investigador quiera, normalmente una que no sea producida por el animal de forma natural, como un medicamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta combinaci\u00f3n de t\u00e9cnicas avanzadas les permiti\u00f3 determinar las caracter\u00edsticas de cada uno de los grupos de c\u00e9lulas involucrados en el circuito. Especialmente interesante fue el hecho de que el segundo grupo de neuronas, las de interconexi\u00f3n, est\u00e1n activas durante las primeras horas de la ma\u00f1ana, el momento en que los ratones son menos agresivos. Ya que se trata de una neurona inhibitoria, es decir, que su actividad apaga a la neurona a la que est\u00e1 conectada, y que dicha neurona es la del centro que controla la agresividad, esto concuerda con lo observado: la menor agresividad en la ma\u00f1ana. Adem\u00e1s, al desactivar estas neuronas de interconexi\u00f3n en la primera hora de la ma\u00f1ana, el rat\u00f3n presentaba mayor agresividad en ese horario en vez de en la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos resultados muestran finalmente que un circuito muy espec\u00edfico que se encuentra entre el reloj maestro del n\u00facleo supraquiasm\u00e1tico y el \u00e1rea ventro-medial del hipot\u00e1lamo, que define el nivel de agresividad del animal, es el encargado de controlar los niveles de agresividad que este va a presentar en los distintos momentos del d\u00eda, con relaci\u00f3n al ciclo sue\u00f1o-vigilia del rat\u00f3n y a las pistas circadianas del ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs posible que un circuito similar se encuentre en los seres humanos, y por ende que el nivel de agresividad de una persona pueda estar tambi\u00e9n determinado por la hora del d\u00eda? A pesar de que en el cerebro de los seres humanos existen las mismas estructuras mencionadas, no necesariamente estas funcionan de la misma manera que en el rat\u00f3n. Adem\u00e1s, otras estructuras, sobre todo la corteza prefrontal (relacionada con el pensamiento y la toma de decisiones), pueden estar ejerciendo controles extra sobre las mismas, por lo que el asunto se vuelve mucho m\u00e1s complejo y no es posible dar una respuesta directa a esta pregunta con la evidencia disponible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, existe el caso del s\u00edndrome vespertino (o \u201csundowning\u201d en ingl\u00e9s), que puede observarse en las personas que sufren cuadros de demencia, principalmente en la enfermedad de Alzheimer. En el s\u00edndrome vespertino, la persona presenta niveles elevados de agitaci\u00f3n y agresividad, asociados en algunos casos a delirio, pero s\u00f3lo durante las horas del atardecer. Esto afecta de forma importante la calidad de vida de la persona y de sus cuidadores, y en la actualidad no existe una explicaci\u00f3n respecto a su origen cerebral preciso y, por ende, tampoco un tratamiento efectivo. Ya que en los ratones la alteraci\u00f3n del ritmo circadiano cambiaba la agresividad a la ma\u00f1ana, y que esta corresponder\u00eda a la tarde en los humanos (ya que el ciclo sue\u00f1o-vigilia es inverso), esto podr\u00eda indicar que el circuito efectivamente existe en humanos, y que en condiciones patol\u00f3gicas como la demencia, en la que se pierde el control normal que proviene desde la corteza cerebral, este circuito sale a la luz, pudiendo de esta forma explicar en parte el fen\u00f3meno del s\u00edndrome vespertino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, este estudio evidencia la necesidad de profundizar en los efectos que los cambios de hora pueden tener sobre nuestro organismo y sobre nuestra conducta, y qu\u00e9 impacto puede llegar a tener sobre nuestra vida diaria tanto en condiciones normales como patol\u00f3gicas, ya que como se evidenci\u00f3, puede llegar a ribetes mucho m\u00e1s profundos que simplemente tener un poco m\u00e1s de sue\u00f1o durante el d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo original: <\/strong><\/p>\n<p>\u201cA hypothalamic circuit for the circadian control of aggression\u201d <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41593-018-0126-0\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41593-018-0126-0<\/a><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los niveles de agresividad que presentan ratones durante el d\u00eda, es controlada por el reloj circadiano central<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":25988,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[131],"tags":[],"table_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26107"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26107"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29013,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26107\/revisions\/29013"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26107"},{"taxonomy":"table_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/table_tags?post=26107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}