﻿{"id":25879,"date":"2018-08-13T14:41:43","date_gmt":"2018-08-13T14:41:43","guid":{"rendered":"http:\/\/cinv.uv.cl\/por-que-los-cientificos-llevan-mas-de-un-siglo-buscando-las-celulas-madre-en-el-cerebro-adulto\/"},"modified":"2019-03-07T15:07:12","modified_gmt":"2019-03-07T15:07:12","slug":"por-que-los-cientificos-llevan-mas-de-un-siglo-buscando-las-celulas-madre-en-el-cerebro-adulto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/por-que-los-cientificos-llevan-mas-de-un-siglo-buscando-las-celulas-madre-en-el-cerebro-adulto\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los cient\u00edficos llevan m\u00e1s de un siglo buscando las c\u00e9lulas \u201cmadre\u201d en el cerebro adulto?"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row 0=&#8221;&#8221;][vc_column css=&#8221;.vc_custom_1551971223434{background-color: #ffffff !important;}&#8221;][vc_column_text 0=&#8221;&#8221;]<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-25213 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/celulasmadrescerebro_816x428-1.jpg\" alt=\"\" width=\"816\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/celulasmadrescerebro_816x428-1.jpg 816w, https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/celulasmadrescerebro_816x428-1-300x157.jpg 300w, https:\/\/cinv.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/celulasmadrescerebro_816x428-1-768x403.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><\/p>\n<h5><em>Por<\/em><strong> Scarlett E. Delgado<\/strong> y<strong> Tania Dib<\/strong>,<\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Los primeros trabajos que relatan la presencia de c\u00e9lulas \u201cmadre\u201d en el cerebro datan de 1901. Desde entonces los cient\u00edficos llevan ya m\u00e1s de 100 a\u00f1os intentando entender el proceso.\u00a0<\/strong><strong>Sin embargo, \u00bfpor qu\u00e9 destinar recursos y tiempo para su estudio? Muchos consideran la capacidad neurog\u00e9nica como uno de los medios por el cual el cerebro puede aprender y mantenerse sano durante la vejez, por lo que entender los factores que mejoran o deterioran esta capacidad puede contribuir a una mejor calidad de vida. Hasta el d\u00eda de hoy, la neurog\u00e9nesis ha sido probada y estudiada en varios modelos animales, como ratas, ratones y primates, pero las pruebas han sido escasas y pol\u00e9micas en humanos.<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras nuestra piel, m\u00fasculos y sangre est\u00e1n continuamente renovando las c\u00e9lulas que los componen durante nuestra vida, la mayor\u00eda de las neuronas de nuestro cerebro tienen su origen en el desarrollo fetal y se mantienen hasta que morimos. Pero desde hace menos de un siglo sabemos que no todas presentan ese comportamiento, ya que se ha evidenciado de la existencia de un grupo de c\u00e9lulas \u201cmadre\u201d de neuronas que se mantienen durante la adultez en los animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La neurog\u00e9nesis es el proceso mediante el cual un grupo de c\u00e9lulas \u201cmadre\u201d se divide y da origen a una nueva c\u00e9lula que se transformar\u00e1 posteriormente en neurona. Este proceso que ocurre principalmente en fases tempranas del desarrollo prenatal puede darse, en menor medida, en la fase adulta. En esas condiciones, es llamada neurog\u00e9nesis adulta. Conocer y entender este proceso es importante, ya que en modelos animales se ha visto relacionado al aprendizaje y a la mantenci\u00f3n de las capacidades cognitivas. En base a esta informaci\u00f3n, se sugiere que la mantenci\u00f3n de este proceso durante la vejez humana es un factor importante para saber si la persona ser\u00e1 o no autosuficiente en edades avanzadas de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de este a\u00f1o, la revista <em>Nature<\/em> public\u00f3 un art\u00edculo que de inmediato prendi\u00f3 las alarmas. Este art\u00edculo proviene del grupo de cient\u00edficos liderado por el neurocient\u00edfico y experto del \u00e1rea de la neurog\u00e9nesis adulta, Arturo \u00c1lvarez Buylla. En ese reporte se aseguraba que la neurog\u00e9nesis es casi inexistente en el cerebro adulto de los primates. Sin embargo, menos de un mes despu\u00e9s, un grupo del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la Universidad de Columbia asegura haber encontrado resultados que demostraban la presencia de c\u00e9lulas capaces de proliferar y mantener su n\u00famero en un \u00e1rea cerebral, llamada Giro Dentado Anterior, de humanos sanos. Esta pol\u00e9mica entre dos resultados contrapuestos no es nueva en la ciencia y recuerda a lo vivido por Santiago Ram\u00f3n y Cajal, uno de los cient\u00edficos m\u00e1s destacados del siglo pasado, considerado el padre de la neurobiolog\u00eda actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1901, Alice Hamilton reportaba el hallazgo, en el cerebro de ratas adultas, de n\u00facleos en proceso de mitosis, que corresponde al mecanismo que gu\u00eda la divisi\u00f3n y mantenci\u00f3n de c\u00e9lulas en todos los tejidos de un organismo. Ella mencion\u00f3 que, con los medios de su \u00e9poca, s\u00f3lo pod\u00eda saber que exist\u00eda divisi\u00f3n de c\u00e9lulas y que \u00e9sta decrece con la edad, mas no pod\u00eda saber a qu\u00e9 tipos celulares corresponden. \u00c9stas fueron las razones principales por las que su trabajo qued\u00f3 en el olvido. No se pod\u00eda determinar si estas c\u00e9lulas corresponden a neuronas como tal o a gl\u00edas, que son las c\u00e9lulas que apoyan en su labor a las neuronas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1914, Santiago Ram\u00f3n y Cajal publica el segundo volumen de su libro \u201c<em>Estudios sobre la degeneraci\u00f3n y regeneraci\u00f3n del sistema nervioso<\/em>\u201d. En este libro, indica que no podemos asegurar la presencia de neurog\u00e9nesis o regeneraci\u00f3n espont\u00e1nea en el sistema nervioso adulto de mam\u00edferos (clase a la cual pertenece el ser humano), a diferencia de lo que ocurre en reptiles y anfibios. Cajal atribuye esta p\u00e9rdida de capacidad de regeneraci\u00f3n a la adquisici\u00f3n de caracter\u00edsticas a lo largo de nuestra historia evolutiva, sin embargo, nos deja a los cient\u00edficos con una misi\u00f3n: investigar las causas \u00faltimas y encontrar la manera de enfrentarlo. Ya que si bien Cajal no apoyaba la idea de que el cerebro adulto se pod\u00eda regenerar usando su equivalente propio de las c\u00e9lulas madres, s\u00ed esperaba que fuera posible mejorar nuestra situaci\u00f3n en pos de las futuras generaciones. \u00c9l ten\u00eda su fe puesta en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue hasta 1962 cuando tuvimos las primeras pruebas de neurog\u00e9nesis adulta, con el trabajo de un investigador independiente del Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts (o MIT por sus siglas en ingl\u00e9s), Joseph Altman, quien inyectando marcadores que se incorporan al ADN durante la divisi\u00f3n celular, encontr\u00f3 c\u00e9lulas que se hab\u00edan replicado y cuya posici\u00f3n podr\u00eda corresponder a neuronas y no a gl\u00edas, como se pens\u00f3 con el trabajo de Hamilton (1901). Casi 40 a\u00f1os despu\u00e9s, Elizabeth Gould (1999) encontr\u00f3 las mismas se\u00f1ales en la corteza de macacos, dando cuenta que el proceso podr\u00eda, adem\u00e1s, estar relacionado con mejores habilidades cognitivas en los animales y que era m\u00e1s real de lo que se cre\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace casi 30 a\u00f1os que los cient\u00edficos contamos con mejores t\u00e9cnicas para detectar la neurog\u00e9nesis adulta, por lo que ya es considerada un hecho para algunos animales. Como Edward O. Wilson menciona en su libro \u201c<em>Cartas a un joven cient\u00edfico<\/em>\u201d, estamos en uno de los mejores momentos para estudiar e investigar, concepto muy real en el campo de la neurog\u00e9nesis adulta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 se genera esta pol\u00e9mica?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 no tendr\u00edamos neurog\u00e9nesis adulta, seg\u00fan el equipo de \u00c1lvarez-Buylla? En el estudio publicado en abril de 2018, realizado por este grupo de cient\u00edficos, se observ\u00f3 que la neurog\u00e9nesis en humanos va disminuyendo a lo largo de la vida. Esta baja en neurog\u00e9nesis es bastante notoria a partir de los 13 a\u00f1os de edad, por lo que podemos relacionar este descubrimiento a por qu\u00e9 cuando somos ni\u00f1os aprendemos m\u00e1s r\u00e1pido y por qu\u00e9 a medida que envejecemos, nos cuesta m\u00e1s aprender y estudiar conceptos b\u00e1sicos. Podr\u00eda explicar en parte por qu\u00e9 los ni\u00f1os, cuando empiezan a hablar, pueden \u201cabsorber\u201d las palabras y hasta pueden aprender m\u00e1s de un idioma sin acento, mientras que cuando se aprende un idioma siendo adulto, es casi imposible lograrlo sin mantener el acento del idioma natal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfqu\u00e9 pruebas a favor tenemos? A la fecha sabemos que en animales modelo el uso de drogas, algunos medicamentos, antecedentes de depresi\u00f3n y problemas cardiol\u00f3gicos, disminuyen la neurog\u00e9nesis. As\u00ed el efecto que estos tengan deber\u00eda ser descartado de este tipo de estudios; precisamente esto es lo que hizo el grupo de J. John Mann del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la Universidad de Columbia. Estos investigadores accedieron a una colecci\u00f3n de cerebros humanos donde analizaron alrededor de 1400.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo del an\u00e1lisis fue descartar los cerebros de personas que tuviesen antecedentes card\u00edacos, uso de medicamentos o drogas y que hubiesen fallecido por muerte no espont\u00e1nea, y cuyo an\u00e1lisis fuera hecho en un tiempo menor a 26 horas despu\u00e9s de la muerte de la persona, eliminando as\u00ed el efecto que estas condiciones podr\u00edan tener sobre la neurog\u00e9nesis. Tras esta rigurosa evaluaci\u00f3n se seleccionaron s\u00f3lo 28 cerebros para el estudio, de personas entre 14 y 81 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro punto importante, es que la neurog\u00e9nesis y angiog\u00e9nesis (capacidad de regenerar vasos sangu\u00edneos) s\u00f3lo pudieron ser encontradas en un \u00e1rea espec\u00edfica del cerebro, el Giro Dentado, que corresponde a la zona m\u00e1s proliferativa en mam\u00edferos, y a su vez s\u00f3lo en una de sus tres divisiones, la anterior, que ser\u00eda la \u00fanica que se mantiene activa a lo largo de la vida humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Y, \u00bfqu\u00e9 sabemos ahora?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar que estos trabajos utilizan metodolog\u00edas diferentes, entre \u00e9stas, la m\u00e1s destacable fue la selecci\u00f3n de las muestras, ya que como trabajaron con cerebros seleccionados con criterios distintos, no es sorprendente que los resultados tambi\u00e9n lo sean y que no se deban a una diferencia real. Para las pruebas que ambos trabajos utilizan es muy importante la data de muerte, ya que posterior a la muerte las se\u00f1ales que son detectadas y dan cuenta de estos fen\u00f3menos, se degradan. Al final, se pueden obtener datos negativos, pero debido a otros factores. Muchos resultados en ciencia est\u00e1n relacionados con las condiciones en que se realizaron las mediciones, los productos qu\u00edmicos, las pruebas y principalmente, la pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien, el trabajo de \u00c1lvarez Buylla indica que la neurog\u00e9nesis se reduce a \u201ccasi imperceptible en la adultez\u201d, trabaja con un criterio muy estricto para evitar considerar como precursor algo que podr\u00eda no serlo, criterio que no utiliza el segundo trabajo, pero que, sin embargo, la forma de conteo limita el efecto que este factor pueda tener. Respecto del m\u00e9todo de conteo de las c\u00e9lulas positivas destaca que el segundo trabajo utiliz\u00f3 la forma m\u00e1s confiable en el \u00e1rea, conocida como <em>estereolog\u00eda<\/em>, que trata de eliminar la influencia del observador y del tratamiento del tejido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un punto com\u00fan entre estos trabajos es que, en ambos, muestran que la neurog\u00e9nesis se reduce con la edad, relacionando las capacidades cognitivas de las mentes j\u00f3venes con este fen\u00f3meno. Si tomamos como m\u00e1s certero el segundo trabajo entonces nuestro foco estar\u00eda en que los seres humanos s\u00ed tenemos neurog\u00e9nesis adulta, pero que los efectos ambientales pueden afectarla e incluso mermarla. Si consideramos este punto y el efecto que tendr\u00edan medicamentos, algunos tratamientos como la quimioterapia o drogas como el alcohol, el cigarro, entre otras, quiz\u00e1s deber\u00edamos mirar m\u00e1s nuestro d\u00eda a d\u00eda para saber si seremos o no adultos mayores autosuficientes a futuro.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Art\u00edculos originales:<\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/nature25975\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/nature25975<\/a><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1934590918301218?via%3Dihub\">https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1934590918301218?via%3Dihub<\/a><\/h5>\n<h5>Ver el art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2018\/08\/13\/por-que-los-cientificos-llevan-mas-de-un-siglo-buscando-las-celulas-madre-en-el-cerebro-adulto\/\">El Mostrador<\/a><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los primeros trabajos que relatan la presencia de c\u00e9lulas \u201cmadre\u201d en el cerebro datan de 1901.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":25207,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[131],"tags":[],"table_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25879"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25879"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29208,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25879\/revisions\/29208"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25207"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25879"},{"taxonomy":"table_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/cinv.uv.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/table_tags?post=25879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}