Nueva serie audiovisual “La Alegría de la Ciencia” será vista en más de 500 escuelas de Chile

Por María Mercedes Barraza C. Agencia: Inés Llambías Comunicaciones.

A través de diez cápsulas educativas la Dra. Kathleen Whitlock busca enseñar y transmitir la idea que “la ciencia es entretenida y está en todas partes”.

Material será presentado el martes 25 de julio, a las 12:00 horas, en el Parque Cultural Cerro Cárcel de Valparaíso.

Dos estudiantes de la Escuela Básica Pacífico de Playa Ancha y una estudiante de Doctorado en Neurociencia, son los protagonistas de “La Alegría de la Ciencia”, serie audiovisual del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso y CONICYT, a través de su Programa Explora, que busca vincular el conocimiento científico con la vida cotidiana y motivar de una manera entretenida a niños, jóvenes y público general a descubrir que la ciencia está en todas partes. Esta propuesta será entregada en esta primera etapa a más de 500 establecimientos educacionales a lo largo de todo Chile y será exhibida por primera vez el próximo 25 de julio, a las 12:00 horas, en el Parque Cultural Cerro Cárcel de Valparaíso (ubicado en Calle Cárcel 471). Esta propuesta es el complemento del libro –del mismo nombre- que fue publicado el año 2014 mediante el programa de divulgación científica “Ciencia Al Tiro”, ideado y dirigido por la Dra. Kathleen Whitlock, investigadora del Centro Interdisciplinario de Neurociencia (CINV) de la Universidad de Valparaíso, quien explica que para llevar a cabo este proyecto fueron seleccionados los diez talleres más populares de la obra literaria. “Cada capítulo dura aproximadamente seis minutos y medio, además son independientes entre sí. Es importante señalar que están orientados a un público a partir de sexto básico, además, junto a los niños protagonistas participa la estudiante de doctorado en Neurociencia María Fernanda Palomino”.

Tanto el libro y la serie presentan un recorrido con actividades cotidianas por las calles de Valparaíso, logrando aprendizajes significativos sobre fabricación de brújulas y termómetros, motores eléctricos no contaminantes, la estructura del cerebro y sus funciones, energía solar, sistemas de acuaponía, guateros caseros para evitar el problema de las manos frías y la producción de biogás, entre otros proyectos.

Ramón Latorre, Director de CINV destacó la importancia de este proyecto que combina ciencia y cotidianeidad como un ejemplo vital para mejorar el modelo educativo chileno. “Hay una falta de educación cariñosa en Chile, que enseñe cómo acercarse al descubrimiento, y a ver la naturaleza directamente. Por tanto, ejemplos como el libro y ahora los videos, son los que pueden contribuir a mejorar nuestro país. Si los niños aprenden a descubrir la verdad desde pequeños, probablemente no tendremos los problemas que hoy existen”.

La neurobióloga de la Universidad de Valparaíso destaca que todos aquellos que deseen indagar más en cada uno de los proyectos y tener mayor información sobre las problemáticas planteadas podrán acceder a una plataforma digital en red que complementará los videos entregando mayores contenidos.

 

Conociendo Valparaíso

El programa se grabó en distintos lugares de la Región de Valparaíso como el Parque Nacional La Campana, Curauma y Quintay, entre otros.

“Mediante un recorrido por Valparaíso queremos transmitir lo interesante, entretenida y sobre todo cotidiana, que es la ciencia. Un tópico que atraviesa a “La Alegría de la Ciencia”, es el interés por conocer y resolver fenómenos que atañen al propio Valparaíso.  “¿Por qué los trolebuses no tiran humo si también tienen un motor?”, se preguntan los protagonistas, dando pie a una práctica actividad para fabricar un motor con imanes, señala la Dra. Whitlock

Asimismo, los niños se incomodan por el olor que despide una pila de verduras en descomposición, en las cercanías del Cerro Alegre, señalando: “¿Qué hace la naturaleza con esta basura orgánica?”. En este último caso, su  interrogante es llevada a un taller para aprender a fabricar “compost”, es decir,  abono de alta calidad generado con residuos orgánicos domésticos.

En otro capítulo, los niños se inquietan por las frías manos que los pescadores de la caleta El Membrillo traen después de una jornada de pesca, comentando si acaso,  sería posible tener guateros transportables para ellos.  Por su puesto, su inquietud no queda en el aire, mostrándole cómo hacer este práctico calentador, que cambia su temperatura debido a reacciones químicas y procesos de energía térmica

 

Participación de científicos

Además de los protagonistas habituales de cada cápsula “La Alegría de la Ciencia” contó con la participaron de importantes científicos.

En el capítulo “Motor Simple: Para ponerse las pilas”, el rector de la Universidad de Valparaíso Aldo Valle apoya la realización del proyecto a difundir. Por su parte, el doctor John Ewer, investigador del CINV, colabora en el taller “El termómetro: Caliente, caliente como el agua ardiente”.

 

Programa “Ciencia Al Tiro”

A partir de 2008 Kathleen Whitlock creó el proyecto “Ciencia Al Tiro”. Junto a un grupo de estudiantes de doctorado comenzaron a implementar talleres didácticos para estudiantes de séptimo básico de las escuelas más vulnerables de Valparaíso, específicamente establecimientos públicos de Cerro Playa Ancha.

El programa de extensión desarrollado buscaba fomentar el interés por la ciencia y la tecnología. “Diseñamos talleres prácticos donde los estudiantes aprendieron sobre la ciencia a través de la realización de experimentos y la construcción de proyectos. Así nació “Ciencia Al Tiro”, desde entonces hemos realizado más de treinta talleres de este tipo y con ayuda de psicólogos escogimos aquellos que son más atractivos para los estudiantes, y éstos son lo que aparecen en “La Alegría de la Ciencia”.

 

Ciencia entretenida

 La idea de movimiento y contacto con el entorno, se hacen presente en “La Alegría de la Ciencia”. Como lo indica la creadora de la iniciativa “lo más importante, es transmitir el concepto de que la ciencia es bacán, que está en todas partes y en todo lo que hacemos, porque todos somos científicos. No queremos reflejar la figura de un niño aburrido y sentado copiando datos, que es algo que siento, constituye  un problema de la educación en Chile. Junto a ello, me interesa mostrar que la ciencia no solo está hecha por hombres con delantal blanco, sino también por mujeres”, finalizó Kathleen Whitlock. 

 

 

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