Diez escolares aprendieron secretos del cerebro en curso desarrollado en Valparaíso

Segunda Escuela de Verano en Neurociencia

Al centro de polera azul, Dr. Andrés Chávez, junto a escolares de la región de Valparaíso y Atacama durante la escuela de verano 2017.

Por Carolina Todorovic/Agencia Inés Llambías Comunicaciones

Participantes, provenían de la regiones de Valparaíso y Atacama

-Jornada, liderada por el Dr. Andrés Chávez, fue organizada por el Núcleo Milenio NuMIND,  en colaboración con el Centro Interdisciplinario de Neurociencia (CINV), de la U. de Valparaíso..

– “Nos interesa mostrar a las nuevas generaciones, cómo la ciencia puede contribuir al país”, comentó el Dr. Andrés Chávez

Con pipetas y tecnología de vanguardia, durante una semana, diez jóvenes trabajaron como científicos en los laboratorios, aprendiendo sobre neuronas, biología molecular y bioquímica.

Con pipeta en mano y al interior de laboratorios, diez estudiantes de enseñanza media de la Región de Valparaíso y Atacama, fueron protagonistas de una experiencia única: aprender neurociencia mediante la experimentación, con las manos en la masa.  Durante una semana, de nueve a seis de la tarde, los jóvenes desarrollaron investigaciones sobre comunicación neuronal, modulación sináptica, biología molecular y bioquímica. Esto, en el marco de la II Escuela de Verano en Neurociencia, jornada organizada por el núcleo NuMIND – en colaboración con el Instituto Milenio, Centro Interdisciplinario de Neurociencia, de la Universidad de Valparaíso-.

Los alumnos -seleccionados entre 27 postulantes-, tienen entre 16 y 18 años,  y pertenecen a colegios municipales, privados y subvencionados, en su mayoría,  de toda la Quinta Región, desde San Antonio hasta Quillota.  La actividad estuvo liderada por el neurocientífico Andrés Chávez, director del núcleo NuMIND e investigador asociado de CINV, y culminó este sábado, en el Auditorio de la Universidad Andrés Bello, en Viña del Mar. Su ejecución contó con el financiamiento de la Iniciativa Científica Milenio, el apoyo del CINV, del Centro de Neurobiología de Plasticidad Cerebral (CNPC), y de las Universidades de Valparaíso y Andres Bello, sede Viña del Mar.

Escuelas de Verano

“Realizar las Escuelas de Verano ha sido una experiencia fenomenal. El objetivo de esta jornada, que se efectuó por segunda vez en Valparaíso, es la inserción y desarrollo de una plataforma científica para estudiantes de enseñanza media, que esperamos permita promover y potenciar la creación de diferentes grupos al interior de liceos y colegios, contribuyendo así al desarrollo futuro de la ciencia tanto en la Quinta Región como del país”, explica el Dr. Chávez.

Las diez becas otorgadas, permitieron a los estudiantes recibir entrenamiento en técnicas experimentales de vanguardia, desde un enfoque práctico de la enseñanza,  aplicado en los laboratorios de NuMIND, CINV y CNPC, en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, como también en el laboratorio de virología de la Universidad Andres Bello. “Desde el primer día, los muchachos ya estaban tomando la pipeta, realizando experimentos y trabajando durante todo el día como si fueran un científico más.  Fue muy satisfactorio ver el entusiasmo y felicidad de los alumnos. Pero lo más interesante, es que ellos no mostraron miedo a equivocarse, ni a meter las manos en cosas desconocidas para ellos. De los errores se aprende”, comenta el director de NuMIND.

Luego de los talleres, el curso culminó con una gran exposición de los alumnos, en la ciudad de Viña del Mar.

Experiencia de estudiantes

Agustín Zúñiga, de 18 años, es uno de los alumnos seleccionados, y el único que no pertenece a la Región de Valparaíso. Tiene 18 años, egresó de la Scuola Italiana de Copiapó y está muy agradecido de haber aprendido nuevos tópicos sobre neurociencia. “Ha sido una experiencia genial, estar con verdaderos científicos en los laboratorios y recibir todo el apoyo necesario para sacar adelante el proyecto de investigación. Durante el curso, trabajé investigando la mutación de las conexinas, y cómo esto tiene efectos en la pérdida de la audición”, explica.

El joven, que aspira a estudiar ingeniería civil en bioquímica o ingeniería comercial,  consideró a esta experiencia como gratificante, permitiendo abrir su mente a nuevos conocimientos.

Similar opinión comparte Nickollette Gatica, joven de 18 años, egresada del colegio María Auxiliadora de Playa Ancha, Valparaíso.  “La neurociencia es un área que me gusta mucho y me intriga. Todos los temas que hemos visto en los talleres son muy interesantes. Y el hecho de que sea una experiencia práctica es algo muy positivo, ya que se aprende más haciendo. Meter las manos en los experimentos y manipular las herramientas del laboratorio, es muy distinto a escuchar una clase, ya que estás viviendo la experiencia”, comenta.

La estudiante también valora el crecimiento personal que otorga el trabajo científico y la investigación. “Si te gusta la ciencia debes hacerte cargo de esto, y aprender algunos puntos importantes, como la tolerancia a la frustración, la perseverancia y no rendirse. También hay que entender que las cosas no siempre resultan de forma rápida o como uno quiere. Todo eso se aprende en instancias como éstas y es muy enriquecedor”, señala la joven, quien espera ingresar a una carrera científica, como es tecnología médica.

Otra becada en la Escuela de Verano fue Rocío Henríquez, quien vive en Santo Domingo y es egresada del colegio Instituto del Puerto de San Antonio. “Venir aquí fue una tremenda oportunidad, porque te entregan materiales a los que no cualquiera tiene acceso. Además, aprendes  técnicas de trabajo y te puedes dar cuenta de cómo es hacer ciencia, entendiendo que no es llegar y obtener un resultado inmediato”, comenta la adolescente de 18 años.

Rocío trabajó con electrofisiología, mediante una técnica especial que permitió a un equipo poder conectarse con una célula. “Lo que más me llamó la atención y me pareció impresionante  es  poder entender qué pasa adentro de una célula, algo que no puede verse con el ojo humano”. La joven, quien desea estudiar enfermería, señala que la investigación científica también es una disciplina que le atrae muchísimo, razón por la cual, espera seguir vinculada a algún laboratorio. “Poder investigar y realizar descubrimientos es una tarea compleja pero muy linda, que te enriquece”, concluye.

Para el Dr. Andrés Chávez, desarrollar estas jornadas con estudiantes secundarios, representa un aporte fundamental al desarrollo científico no sólo para la Región  de Valparaíso, sino para todo el país. “Es satisfactorio saber que hay gente joven interesada en la investigación científica, más allá de sus proyecciones en una carrera profesional. Nos interesa mostrar a las nuevas generaciones, cómo la ciencia puede contribuir al país, y de qué manera también se puede orientar una disciplina como la neurociencia a una dimensión más aplicada,  enfocada a generar beneficios en la población”.

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