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Investigador Carlos González visita Facultad de Ciencias Veterinarias UACh

Nota publicada por la web de la Facultad de Ciencias Veterniarias de la Universidad Austral de Chile.

Puedes ver la nota original acá

* El Dr. Carlos González, académico de la Universidad de Valparaíso y especialista en Biofísica de Canales de iones, proyecta trabajos colaborativos con académico del Instituto de Farmacología y Morfofisiología.

El destacado investigador y académico de la Universidad de Valparaíso, Dr. Carlos González, Director del Proyecto Anillo titulado: “Sensor de Voltaje de Canales de iones: Desde la Estructura a la Función”, se encuentra de visita en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile, con el fin de proyectar futuras colaboraciones con el Dr. Francisco Morera, académico del Instituto de Farmacología y Morfofisiología.

Al respecto, el Dr. Morera explicó que durante la estadía del Dr. González, podrán discutir futuros proyectos que postularán en conjunto como una forma de establecer formalmente la colaboración que mantienen.

Además, el académico de la UACh sostuvo que este tipo de visitas son fundamentales para el desarrollo de las Ciencias Veterinarias y en ese sentido, “nuestra Facultad es una de las mejores del país y está muy abierta a recibir vistas y a colaborar con otros, porque es parte fundamental de nuestro desarrollo presente y futuro”, argumentó el académico.

Destacada visita

El académico cubano, quien además se desempeña como investigador adjunto del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso, explicó que su visita se debe a la política de descentralización que tiene el Centro de Investigación al que pertenece, ya que “una de nuestras prioridades dentro de la labor de extensión, es la divulgación de las investigaciones que hacemos”, aclaró el Doctor.

El invitado explicó que la visita a la Facultad de Ciencias Veterinarias responde a la relación laboral que tiene con el Dr. Morera. “Con el Dr. Francisco Morera, estudiamos juntos. Tenemos un origen común y ya nos había invitado en otras ocasiones, así que era algo que tenía pendiente para hablar un poquito de las cosas que hacemos, pero más que todo para proyectar futuras colaboraciones”, sostuvo el Dr. González. En ese sentido, y aprovechando su visita, fue invitado a participar en el ciclo de charlas realizadas por la Facultad de Medicina de la UACh.

Valoración

Durante la visita del Dr. González a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UACh, el Decano (S) de la Unidad, Dr. Rubén Pulido, señaló que “es valioso que nuestros académicos tengan contacto con investigadores tan destacados como el Dr. González, ya que contar con estas visitas nos permite ampliar visiones además de abrir posibilidades para futuros trabajos colaborativos, tan importantes en el quehacer de nuestra Facultad”.

 

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Fotos Lanzamiento del Libro “Refugio de Científicos”

Agustín Squella, Claudia Barattini, Ministra de Cultura,;Ramón Latorre, Director del CINV; Aldo Valle, Rector de la Universidad de Valparaíso y Eduardo Cavieres.

Juan Carlos García, Gerente del CINV

Izq: Claudia Barattini, Ministra de Cultura.
Der: Premios naciones de Ciencias, Ramón Latorre, de Historia, Eduardo Cavieres, y de Humanidades, Agustín Squella.

Izq.: Entrega del libro “Refugio de Científicos” a los asistentes.
Der.: Juan Kuznar, Decano Facultad de Ciencias Universidad de Valparaíso, David Naranjo, investigador del CINV; Rodrigo Toro, CINV.

Izq.: Alan Neely, Subdirector del CINV; Perla Wilson, Jefa de Gabinete Ministra de Cultura; Oliver Schmachtenberg, Investigador del CINV.
Der.: Frida del Campo, historiadora; Pablo Muñoz, Investigador del CINV.

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Investigadores y parlamentarios exige la creación de una institucionalidad científica

Directores de Núcleos e Institutos Milenios de todo Chile, se reunieron en Valparaíso para discutir los desafíos de la ciencia en nuestro país

Actividad fue presidida por Dr. Ramón Latorre, director de Centro Interdisciplinario de Neurociencia; Aldo Valle, rector de U. de Valpo, el senador Francisco Chahuán y el director de la Iniciativa Científica Milenio, Claudio Wernli. 

Crear una institucionalidad de la ciencia en Chile, aumentar el financiamiento del Estado en esta área, y promover la transferencia de conocimiento a la sociedad, fueron algunos de los desafíos planteados en la mesa de discusión que reunió a directores de Institutos Milenios e investigadores de todo Chile.

Institucionalizar la ciencia

Ramón Latorre, Director del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso

Ramón Latorre, Director del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso

El Dr. Ramón Latorre destacó la importancia de esta reunión y los acuerdos sostenidos en torno a la necesidad de “crear una red de acción con los diferentes actores políticos y universitarios”, que permitirán poner a la ciencia como una prioridad en materia nacional. Al respecto, señaló que es fundamental crear “una institucionalidad científica a partir del diálogo entre los investigadores, parlamentarios y el mundo académico”. 

Aldo Valle, Rector Universidad de Valparaíso

Por su parte, el rector y presidente del Consorcio de Universidades Estatales, Aldo Valle, explicó que es vital construir una política nacional sobre ciencia y tecnología, convirtiéndola en una herramienta para avanzar en el desarrollo y equidad. Asimismo, estimó necesario se incremente el apoyo del Estado a las Universidades, y se concrete la creación de una institucionalidad científica, tal como lo planteara en marzo, a través del Consorcio de Universidades que él preside.

“Avanzar en la inversión en ciencia y tecnología es tan importante como favorecer la igualdad de oportunidades y la gratuidad en educación”, comentó.

Senador Francisco Chahuán

Similar opinión compartió el senador Francisco Chahuán, integrante de la Comisión Desafíos del Futuro, que opera desde el año 2012. El parlamentario señaló que el diálogo es fundamental para democratizar el conocimiento científico y terminar con el divorcio “entre política, sociedad y academia”. Para estos fines, también se mostró partidario de dar urgencia a la creación de una entidad que “permita institucionalizar la ciencia en el país”.

 

Iniciativa Milenio
La mesa de debate formó parte de la XXVIII Reunión de Investigadores Responsables y Suplentes de la Iniciativa Científica Milenio, inserta en el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo. Forman parte de ella siete institutos y treinta núcleos, que concentran una parte relevante de la investigación de excelencia del país, en las áreas sociales, neurociencia, oceanografía, ecología y biodiversidad, ingeniería y astrofísica, entre otros. Dichos centros buscan fomentar el desarrollo de la investigación científica y tecnológica de frontera en el país, como un factor clave del desarrollo económico y social sustentable a largo plazo.

Claudio Wernli, Director Iniciativa Científica Milenio

Respecto del encuentro, el director de la Iniciativa Milenio, Claudio Wernli, entregó una visión optimista. “Los mejores científicos de Chile están en nuestros centros, y estas reuniones son muy interesantes, ya que permiten potenciar el trabajo de estos investigadores, plantear desafíos y desarrollar nuevas ideas”, explicó. 
El profesional señaló que la contribución de estos centros al desarrollo del país es relevante, lo que incluye la elaboración de vacunas y terapias, además de la investigación básica. Sin embargo, estimó que Chile aún está inmaduro en la materia, y solo “recién estamos entendiendo la importancia que tiene la cultura científica”. A raíz de esto, señaló que es prioritario aumentar la inversión en esta área.

  

 

 “La Voz de Valparaíso: “Investigadores y parlamentarios exigen la creación de una institucionalidad científica”

El Mercurio de Valparaíso: “Debate sobre desafíos de la ciencia para Chile” 

 

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Kathleen Whitlock, la gringa de Playa Ancha

Nota Cuerpo de Tendencias de La Tercera

 

Hace siete años la neurocientífica aterrizó en los cerros de Valparaíso. Llegó creyendo que los chilenos estaban bien preparados académicamente. Después de todo, conoció a su marido cuando él hacía un doctorado. Pero le bastaron un par de clases en la universidad para darse cuenta de que la realidad era distinta. Esto es lo que hizo.  

Escuela República Árabe Siria, Valparaíso. Un alumno de séptimo básico espera afuera de la sala. Está castigado porque garabateó a uno de sus profesores. Suele estar en esa situación porque se porta mal. Kathleen Whitlock es investigadora del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV). En vez de estar en su laboratorio tratando de descifrar cómo se desarrolla el sistema olfatorio de los peces cebra, está dictando un taller de ciencias en el colegio de ese alumno, uno de los liceos con resultados más pobres en el SIMCE.

Desde la sala Kathleen ve que el niño tiene fijos los ojos en los pocillos que ella y su clase están usando para extraer esencias de olores para fabricar jabón. Se asoma por la puerta para asegurarse que el alumno, que ya tiene su fama en el colegio, no meta las manos ahí.

-Oye, tía, ¿por qué dejaste esto afuera?, pregunta él.

-Para que se evapore.

 -Pero así es muy lento. ¿Por qué no usamos los hornos solares para que lo haga más rápido?

Kate se sorprendió con esa respuesta. Pensó: “Este chico piensa mejor que yo”. Con su español bien agringado dice que “pese a que el sistema educativo acá funciona con el ‘siéntate…cállate…copia de la pizarra’, todavía no ha destruido la chispa de los niños. Cuando llegan a la universidad ya la perdieron, pero a esa edad todavía es fácil motivarlos con actividades interesantes”.

Los talleres Ciencia Al Tiro que Kate empezó a dar en 2009 con ayuda de los estudiantes del doctorado de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso buscan justamente identificar a los niños que, como ese alumno, tienen esa chispa y entusiasmarlos con la ciencia. “Si después siguen con esto o no ya es otro tema”, dice Kate, quien cree que aprender ciertos conceptos científicos fundamentales los va a ayudar a resolver problemas de todo tipo a lo largo de la vida. Por eso, a fines del año pasado la científica dio un salto e instaló un lugar propio para poder ampliarse y dictar los talleres a otros colegios públicos del área. Una casona ubicada cerca de Plaza Waddington, en Playa Ancha, que compró barata porque se había incendiado. Durante un año la refaccionó con donaciones que amigos y familiares le mandaron desde Estados Unidos, su país de origen.

La casona se llama Edificio Verde, está equipada con paneles solares y laboratorios. Cada miércoles ella y otros científicos del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso reciben a alumnos de séptimo y octavo básico. Ahí aprenden que la ciencia es más entretenida y útil de lo que parece con talleres que siempre tienen un fin práctico. Por ejemplo, ellos mismos instalaron duchas solares en su colegio. “No soy tan ingenua como para aspirar a que todos estos niños sean neurobiólogos como yo. El mensaje que les doy es que la ciencia es interesante, divertida y puede ser parte de su vida cotidiana”.

 Una escuela a 10 minutos

 Kate es hija de la educación pública de Albany, la capital del estado de Nueva York. Su escuela tenía un programa de arte de alto nivel. Pensó que su futuro estaría ligado a la música porque también tocaba en la sinfónica de la ciudad pero su papá insistió en tocar la tecla científica y la presionó para estudiar medicina. Kate cree que él siempre quiso ser médico y, de sus cuatro hijos, ella era la mejor en ciencias. “Mis padres tampoco tenían plata, pero el sistema educacional me dio oportunidades que estos niños con los que ahora trabajo nunca van a tener”. Terminó con un Magíster en Neurociencia en la Universidad del Estado de Nueva York y un Doctorado en Zoología en la Universidad de Washington, en Seattle.

En esa última ciudad conoció a su marido, el chileno John Ewer, neurobiólogo de la Universidad de Brandeis (Boston) y ahora, tal como ella, investigador del CINV. Luego de trabajar juntos ocho años como profesores en la Universidad de Cornell quisieron radicarse en Chile. Eligieron Valparaíso para vivir al lado del mar y el CINV de la Universidad de Valparaíso para trabajar porque tenía “buena reputación”. Se instalaron en una casa cerca de la universidad, en Playa Ancha.

La idea de Chile que se había formado Kate estaba basada en su marido y su suegra, una australiana, muy culta, gran lectora y que hablaba varios idiomas. Casada con un inglés, llegó a Chile desde Inglaterra después de la Segunda Guerra Mundial. Kate pensó que Chile estaría lleno de gente así. La idea empezó a cambiar desde el primer día que llegó a hacer clases en la universidad, en 2007. El primer día no llegó nadie. Fue donde la persona a cargo a preguntar por qué.

-¿Por qué no hay ningún alumno en la sala?

-Puedes esperar 15 minutos y si no llegan, te puedes ir.

– Pero por qué no hay nadie aquí.

-Buena pregunta…

La conversación fue interrumpida por uno de los alumnos que debía estar en su sala. “Profe, estamos afuera porque vamos a votar la toma”. “¿Qué es toma?”, preguntó. Era el año siguiente de la revolución de los pingüinos y Kate no tenía idea de qué estaba pasando. Ingenuamente insistía en que había que recuperar la clase perdida. “Olvídate”, le dijeron finalmente.

Le tomó pocos meses darse cuenta de que la realidad académica que ella había tenido era de otro planeta. Acá, dice, chocó con alumnos de primer año que llegaban poco preparados a la universidad y que la hacían sufrir con la ortografía. “Yo soy la gringa. Se supone que ustedes tienen que escribir mejor que yo”, les dijo desesperada una vez que leyó la palabra hacer con “s” en una prueba.

Kate quería saber el origen de esa realidad. Encontró parte de la respuesta a fines de ese año, cuando leyó un reportaje en la revista The Economist que decía que la desigualdad entre las escuelas es el talón de Aquiles del sistema educativo de Chile y comparaba dos realidades: los estudiantes de la Escuela República Árabe Siria en Valparaíso que obtenían, en promedio, 50 % menos puntaje en el Simce que sus pares del Grange School. Además, en el reportaje la escuela porteña era descrita como un lugar rodeado de perros callejeros, con la pintura descascarada y ventanas sin vidrios.

Días después se enteró que esa escuela estaba en el mismo cerro en que ella vivía y trabajaba. “¡Cómo es posible que una escuela que está a 10 minutos de mi oficina tenga un rendimiento tan malo! Es una vergüenza que nosotros, estando en la universidad y teniendo mucho conocimiento, tengamos al lado una situación tan miserable”, comentó.

Fue allá, se dio cuenta que lo que describía The Economist era verídico y eligió la Escuela República Árabe Siria para empezar con los talleres.

 Otra dirección

En Ciencia Al Tiro, los alumnos aterrizan la ciencia a su vida cotidiana. Por ejemplo, aprendieron a construir un horno solar para cocinar sin usar el gas. También saben de qué se trata la acuaponía, un sistema que combina los métodos de la hidroponía (cultivo de plantas en agua) con la acuicultura aprovechando los desechos de los peces como fertilizante para, una vez limpia el agua, reutilizarla con los mismos peces. Ahora los alumnos están aplicando esos conocimientos en el vivero del patio trasero de la casa donde se ven unas lechugas verde limón. Por estos días, están investigando sobre el ciclo del día de los erizos de tierra para determinar si son animales crepusculares o nocturnos.

 A Kate le gusta lo que hace. Una vez le preguntaron por qué, estando en el punto más alto de su carrera académica, pierde el tiempo en esos talleres. “Hay mucha arrogancia en los científicos. Nos pasamos la vida publicando papers, pero ¿cuántas personas los leen? Si eres famoso, tal vez 100. Eso es nada tomando en cuenta el gasto de tiempo y de recursos. ¿Le cambiamos la vida a alguien con eso?”.

Kate dice que la ciencia es sinónimo de ideas y que con ellas se puede cambiar la realidad de la gente. “Sería inocente y estúpido pensar que, con todos los problemas que tienen estos chicos, vamos a cambiarle la vida a todos. Pero siempre hay un grupo al que uno puede empujar en otra dirección”.

Lo otro es no hacer nada. “Pero ya hay mucha gente en eso”, dice Kate. “Tú sientes que estas personas están intencionalmente dejadas allá. Al resto les importa un pito su futuro. Lo que pasó en el incendio (en los cerros de Valparaíso) es lo mismo. Fue la única forma de que el mundo se diera cuenta de que había personas viviendo ahí. Es la misma actitud”, dice. Por eso a sus alumnos en el doctorado de Neurociencia, les dice: “Ustedes tienen una beca de como 600 mil pesos cada mes en un país donde el sueldo mínimo es menos de 200 mil pesos. Eso es un lujo. Tienen que devolver algo”.

Y en eso los tiene: devolviendo el conocimiento a los niños. “Es nuestra responsabilidad difundirlo y enseñarles que la ciencia no sólo es entretenida, sino que puede ser útil en su vida. Eso es lo que quiero que aprendan”.

 

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Temporada 2014 “¿Qué tienes en mente?”

Mira las charlas que se han realizado este año por los científicos del CINV

 04 de junio: Limache: “Ver para creer ¿o creer para ver?” 

Investigador: Dr. Patricio Orio

Fue la charla del Dr. Patricio Orio ante escolares de la comuna de Limache, en el marco del Ciclo de Charlas de Neurociencia “¿Qué Tienes en Mente?”, iniciativa que da a conocer en lenguaje sencillo, algunos de los misterios de nuestro cerebro como el funcionamiento de la mente y el por qué de algunas emociones.

 

 Escolares de Limache disfrutaron con “¿Ver para creer o creer para ver?” en Ciclo de Charlas ¿Qué tienes en mente?

 

28 de mayo:Putaendo, “Los sentidos, nuestra ventana al mundo”

Investigador: Dr. Oliver Schmachtenberg

En Putaendo comienzó la versión 2014 del Ciclo de Charlas de Neurociencia “¿Qué Tienes en Mente?”, actividad que da conocer en lenguaje sencillo, algunos de los misterios de nuestro cerebro como el funcionamiento de la mente y el por qué de algunas emociones.

En esta oportunidad, el Dr. Oliver Schmachtenberg junto a  Jesús Olivares, estudiante de Doctorado en Ciencias Mención Neurocienca,   y Alex Vielma,  Dr. en Neurociencia egresado del Doctorado en Nerurociencia,  compartieron con escolares de las comunas de Panquehue, San Felipe y Putaendo.

Aquí te mostramos algunas fotos del evento: 

Las charlas que se vienen:

  • 06 de agosto: Los Andes ” Desde la comunicación intercelular a la sordera genética”. Dr. Agustín Martínez 
  • 27 de agosto: La Ligua “La Química del Cerebro” Dra. Ana María Cárdenas
  • 03 de septiembre: Quintero,  ”Desde el azar molecular al orden neuronal” Dr. David Naranjo
  • 05 de noviembre:  Casablanca “Somos una pila o bateria vivente!” Dr. Carlos González 
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Cuentos infantiles de neurociencia serán presentados en Valparaíso

El proyecto CienciaCuentos, uno de los ganadores del II Concurso Nacional de Productos de Apropiación Social de la Ciencia y Tecnología de Explora-CONICYT, convocatoria 2013, será presentado en la zona en el próximo mes de junio. La ceremonia de lanzamiento del sitio web Cienciacuentos.cl y de la colección de ocho NeuroCuentos (cuentos de neurociencia), se realizará el 24 de junio a las 10.30 horas, en el auditorio de la casa central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, ubicada en Avenida Brasil 2950. Esta actividad cuenta con el apoyo del programa Explora de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT).

El objetivo de este proyecto pedagógico infantil es acercar a los alumnos de cuarto a séptimo año básico, al complejo y fascinante mundo de la neurociencia a través de atractivos cuentos e ilustraciones.

Los autores de esta colección son los escritores, Verónica Gálvez, directora del proyecto, y Rodrigo López. El innovador trabajo literario se desarrolló con el apoyo de destacados científicos tales como el director del CINV y Premio Nacional de Ciencia 2002, Dr. Ramón Latorre, y los investigadores de dicho centro, John Ewer, Kathleen Whitlock y Patricio Orio, además de la psicóloga y científica Katica Boric, quien actualmente trabaja en el Hospital General de Massachusetts en los Estados Unidos.

CienciaCuentos, busca acercar a los estudiantes y lectores en general a la neurociencia a través de esta primera colección de NeuroCuentos, con títulos tales como:

“Misión Néctar”, que enseña la complejidad del cerebro de las abejas para buscar el polen de las flores.

“El cerebro de mi hermanito”, historia que relata cómo se desarrolla el cerebro durante el período pre-natal.

“Ilusiones”, que revela cómo ciertas imágenes engañan a nuestro cerebro.

“Un computador se metió en mi cabeza”, donde se verán las semejanzas y diferencias entre una computadora y una persona.

“Bostezan y bostezo”, enseñará sobre las neuronas espejos y su rol en las capacidades cognitivas en las relaciones sociales.

“Siguiendo olores”, nos introduce al modo que los salmones utilizan sus neuronas olfativas para volver a su hogar.

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Junto a la Ministra de Cultura, el CINV lanzó libro “Refugio de Científicos”

Publicación recoge tres siglos de historia de edificio patrimonial situado en Barrio La Matriz, que albergará a especialistas del Centro Interdisciplinario de Neurociencia (CINV) de la Universidad de Valparaíso.

 

 Mira las fotos del Lanzamiento aquí 

El Mercurio:  Ministra de Cultura lanzó Libro Refugio de Científicos 

El Mercurio de Valparaíso: Lanzan libro que cuenta los tres siglos de de historia del Edifico Severín

La Voz de Valpo: Lanzan libro que recoge tres siglos de historia de patrimonial inmueble del barrio La Matriz

“Refugio de Científicos”, libro que recoge los casi tres siglos de historia del inmueble donde sesionó el primer Congreso Bicameral de Chile en Valparaíso, será lanzado el próximo 11 de junio en la Ciudad Puerto, con la presencia de la ministra de Cultura, Claudia Barattini, junto a los Premios Nacionales: Ramón Latorre (Ciencias), Agustín Squella (Humanidades) y Eduardo Cavieres (Historia).

El edificio, instalado a un costado de la Iglesia La Matriz, en plena zona patrimonial porteña, acogerá a los investigadores del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso, “constituyendo la piedra angular de una iniciativa que busca posicionar a la ciudad como un polo de desarrollo científico”, según palabras de Juan Carlos García, gerente del CINV.

La restauración del espacio contempla recuperar la fachada original de la construcción y devolverle vida a este espacio que fue consumido por las llamas en el año 2004, quedando en total abandono.

“Al interior del inmueble existirán instalaciones de alta tecnología, laboratorios y espacios que buscan convertir al CINV en uno de los centros de investigación en neurociencia de excelencia a nivel mundial”, explica Juan Carlos García.

Por su parte, el Dr. Ramón Latorre, Premio Nacional de Ciencias y director del CINV, señala que la presentación del libro constituye una acción relevante en este proceso de recuperación de un barrio fundacional de Valparaíso para el servicio de la ciencia y toda la comunidad.

“Creemos que este proyecto expresa nuestro esfuerzo por situar a Valparaíso como un faro de la ciencia, lo que se suma a la recuperación de un barrio histórico de Valparaíso, y que aporta directamente en el desarrollo económico, social y turístico de la ciudad”, agrega.

En tanto, Juan Carlos García asegura estar convencido de que “esta nueva infraestructura tendrá un impacto importante para la Región”.

 

Valparaíso, faro de la ciencia

Valparaíso, 1768. Expulsión de los jesuitas de Chile

La publicación rescata la centenaria historia del inmueble, desde sus orígenes en el Siglo XVIII como un templo jesuita; su condición de sede legislativa en 1828; el funcionamiento del retén Santo Domingo de Carabineros a finales del Siglo XIX; y los daños ocasionados por diversos desastres naturales e incendios que han afectado sus cimientos desde 1905 a la fecha. 

“Este libro trata de la historia del hoy llamado Edificio Severín y nos lleva de la mano a lo largo de su curioso y apasionante pasado tan lleno de fuego y movimientos telúricos. Este recorrido demuestra que se puede vivir de los sueños y que sólo ellos son capaces de recuperar los espacios más preciados de nuestro querido puerto, de nuestro patrimonio, para la ciencia, las humanidades y el arte”, destaca el Dr. Latorre, en el prólogo del libro.

El edificio Severín es parte de los hitos fundacionales de la Ciudad Puerto, desde sus orígenes en el Siglo XVI, de la mano de Nuestra Señora de las Mercedes y los asaltos del más famoso corsario de la época moderna, sir Francis Drake. Los vestigios de agustinos, jesuitas, mercedarios y franciscanos darían, luego, paso a los albores de nuestra democracia en el Barrio La Matriz, en el Siglo XIX, a una comisaría y al abandono total como consecuencia de incendios y terremotos.

Grabados originales de modelos de animales utilizados para la investigación del CINV

Latorre valora que el afán de este grupo de neurobiólogos es recuperar en todo su esplendor la belleza que todavía encierra el Barrio Puerto, el Puerto Viejo, el Puerto de Neruda. “Y qué mejor que clavar en este barrio un lugar de investigación científica, en donde nuevamente se sienta el ronroneo de los cerebros, como quizás se escuchó cuando el convento de los jesuitas dio cobijo al padre de la ciencia chilena, el abate Molina”.

“Sin embargo, a diferencia de la apresurada partida del abate, este centro pretende quedarse como un faro, proyectando conocimiento al futuro y llevando la ciencia a todos nuestros ciudadanos”, culmina en su prólogo el director del CINV

 El texto también hace un repaso de los orígenes de las investigaciones científicas en la Región, a partir del laboratorio de Fisiología Celular Montemar, en el que participó Ramón Latorre, y que constituye un paso inicial al proyecto que hoy espera situar a Valparaíso en la órbita del desarrollo científico a nivel global.

 

 

 

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Dr. John Ewer ha sido seleccionado como Embajador de la Equidad de Género 2014.

Dr. John Ewer ha sido seleccionado como Embajador de la Equidad de Género 2014

Este es un importante premio y reconocimiento otorgado a quienes trabajan por reducir las profundas brechas de desigualdad entre hombres y mujeres.

El trabajo del Dr. Ewer, en el futuro, se sumará a los esfuerzos de  la Corporación Mujeres Líderes Para Chile,  por mitigar esta gran problemática que como sociedad nos afecta.

Esta es la primera distinción de este tipo que se otorga en la Región de Valparaíso y el Dr. Ewer fue galardonado junto a otras autoridades del mundo académico, social y político, en una ceremonia pública el día de ayer, jueves 15 de Mayo,  en el casino Enjoy de viña. 

 

Fuente UV Noticias 

Dos académicos UV son distinguidos por su contribución a la igualdad de género
Es el primer reconocimiento de este tipo que se otorga en la Región de Valparaíso a Francisco Sazo y John Ewer.

Dos académicos de la Universidad de Valparaíso fueron investidos como Embajadores de la Equidad de Género 2014. Se trata de los profesores John Ewer, investigador del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso, y Francisco Sazo, docente de la Facultad de Humanidades.

La distinción la entregó la Corporación Mujeres Líderes para Chile, en conjunto con la Universidad Viña del Mar, a 30 hombres líderes de la Región de Valparaíso de los más diversos ámbitos, en una ceremonia que se realizó este jueves en el Casino de Viña.

Tal como explicó Gianina Figueroa, presidenta de la Corporación Mujeres Líderes para Chile, esta iniciativa tiene como objetivos principales, promocionar en la región y en el país hombres líderes comprometidos con la equidad, la erradicación de la violencia y la corresponsabilidad. Junto a esto, comprometer a personajes destacados de la región y el país en relación con la equidad de género en sus respectivas áreas de trabajo.

La postulación de los candidatos se realizó durante marzo en el marco de las actividades de celebración del Día Internacional de la Mujer. Para ello se hizo un llamado a la ciudadanía por medio de las redes sociales, donde se propusieron líderes de diversos ámbitos, que se destacaron por promover la equidad de género en sus espacios.

Ambos académicos de la Universidad de Valparaíso tras recibir la investidura de Embajadores de la Equidad de Género se mostraron muy orgullosos y a la vez no ocultaron su sorpresa por el reconocimiento.
“Me pareció una ceremonia muy interesante y además muy diversa, dado que fueron distinguidas personas de todo tipo de ámbitos, de sectores profesionales, gremiales, de la academia. En un primer momento estaba muy sorprendido, porque no sabía de mi postulación, ya que la realizaron unas colegas y alumnas del doctorado. Pero estoy muy feliz. ”, afirmó el doctor Ewer.

En particular la fundamentación de la postulación del doctor John Ewer señala que el investigador, como Director del Programa de Doctorado en Ciencias, mención Neurociencias de la Universidad de Valparaíso, ha promovido sistemáticamente el ingreso de mujeres al programa de Doctorado velando por una participación equitativa de hombres y mujeres en la formación de postgrado, en sintonía con las políticas implementadas por Conicyt desde el 2006, a través de su agenda de género.

Por su parte, el profesor de filosofía, Francisco Sazo, señaló que es un honor para él que lo distingan en un ámbito como este. “Les dedico este reconocimiento a mis alumnas y en especial a aquellas que han desarrollado sus tesis con temáticas que abordan la equidad de género. Mi postulación creo que se enmarcó por el hecho de que uno siempre ha buscado tener mayores espacios de justicia. Yo pertenezco a un gremio en que la mayoría son hombres y esto a uno le da que pensar en que exista otra posibilidad de que entren compañeras mujeres a ser filósofas”.

Tal como lo indicaron los organizadores de la iniciativa este reconocimiento se otorga a quienes trabajan por reducir las profundas brechas de desigualdad entre hombres y mujeres,

 

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“El cambio de hora es muy mala idea”

Afirma John Ewer, experto en relojes biológicos. Evidencia científica demuestra que fisiológicamente el ser humano demora muchas semanas en adaptarse al nuevo horario impuesto socialmente. Ademá,s el cambio de hora genera efectos serios a corto y largo plazo en la salud de las personas.

La medianoche de este sábado se produjó el cambio a horario de invierno, por lo que los relojes debieron atrasarse en una hora. Si bien en virtud de este cambio podremos dormir una hora más, no todo el mundo responde igual al nuevo huso horario. Esto dado que los cambios horarios impuestos generan una desincronización de los ritmos internos con los ambientales, provocando efectos importantes en el organismo, que van desde problemas de adaptación y trastornos del sueño hasta malestar generalizado.

John Ewer, biólogo del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (CINV), experto en relojes biológicos, cuestiona la medida, a la vez que alerta sobre el tiempo que demora en las personas la adaptación al nuevo horario.

“El cambio de horario es muy mala idea, porque se cree erróneamente que las personas rápidamente readaptan los ciclos internos. De hecho, se piensa que un par de días bastarían para normalizar la sincronización de los procesos, pero en realidad si uno mira el efecto sobre el patrón de sueño de las personas —no durante la semana laboral, porque es el horario impuesto, pero sí en los días de vacaciones o durante los fines de semana—, esa persona demorará muchas semanas en acostumbrarse al cambio de horario”, explica.

Cabe recordar que las principales funciones del organismo dependen de la fabricación y secreción de hormonas vinculadas directamente con los ciclos de vigilia y sueño (melatonina). En este sentido, John Ewer señala que el ser humano cuenta con varios relojes —por ejemplo, el reloj del hígado es sincronizado por el reloj del cerebro— y la readaptación de los ciclos no es inmediata, demora un tiempo. El experto explica que a pesar de que el reloj del cerebro se ajusta velozmente al nuevo horario (un día), en el resto de los órganos el proceso es más lento.

Síntomas

Los síntomas más característicos padecidos a consecuencia de los cambios horarios son la somnolencia e irritabilidad; dificultades en la atención, concentración y memoria; fatiga, menor rendimiento y productividad; malestar general; cambios en el estado de ánimo, depresión, y trastornos digestivos, entre otros.

En general los efectos más dramáticos se dan cuando hay menos luz, porque la luz del sol reordena y marca las fases del día y la noche en el ser humano y los animales. Y si no se pone atención a la biología de las personas, estos cambios tienem efectos importantes a largo plazo. Un ejemplo de esto son las numerosas y variadas enfermedades que se presentan en personas que trabajan en horarios nocturnos, como nocheros, camioneros o conductores de microbuses, producto del desfase y la falta de sueño: hipertensión, obesidad, diabetes e incluso adicciones.

Diversos estudios concluyen que con estos cambios la gente pierde horas sueño, en especial los niños, que en forma natural despiertan más tarde que los adultos y no porque sean flojos, sino por su biología propia. Bajo este escenario, en Europa ha surgido un movimiento que solicita cambiar el inicio de clases de los más pequeños a avanzada la mañana, tipo 11:00 horas, lo que para el doctor Ewer sería muy positivo, “porque enseñar cuando uno está medio dormido no es muy eficiente. La idea es maximizar el aprendizaje”.

Finalmente, John Ewer sostiene que estas prácticas fueron creadas por razones netamente económicas, orientadas al ahorro de energía, pero desconociendo la biología interna de las personas. “Lo mejor que se puede hacer es poner atención al reloj biológico y pedir al mundo que no imponga horarios, porque estos cambios son muy serios y tienen efectos muy profundos sobre las personas. En términos prácticos no hay mucho que hacer, pero lo recomendable es que si el cuerpo acusa cansancio es preferible dormir y evitar realizar actividades que pongan en riesgo la seguridad de las personas”.

Fuente:  Un Noticias

Estrella de Valparaíso:  “Experto dice que cambio de hora es de lo peor” 

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Universidad de Valparaíso distingue a Ernesto Cardenal, Roberto Ampuero y Kathleen Whitlock

UV nombró a Ernesto Cardenal Doctor Honoris Causa y entregó la Medalla Universidad de Valparaíso a  Roberto Ampuero y Kathleen Whitlock.

Fuente: UV Noticias

El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal fue investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valparaíso, en la ceremonia de inicio del año académico 2014 de la casa de estudios. En la ocasión, se entregó la Medalla Universidad de Valparaíso a Roberto Ampuero, escritor y exministro de Cultura, y a Kathleen Whitlock, académica de la UV, creadora del programa Ciencia Al Tiro, destinado a enseñar ciencia a niños de colegios vulnerables.

La ceremonia, que consideró un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del grave incendio que afectó a la ciudad desde el pasado sábado, fue encabezada por el rector Aldo Valle. En la oportunidad, el rector destacó los méritos de las tres personas premiadas, a la vez que valoró el simbolismo del inicio del año académico de la institución, que representa la razón de ser de la universidad, cual es la creación y transferencia de conocimiento, así como el desarrollo del arte y la cultura.

Al respecto, expresó que “la inauguración del año académico es una actividad solemne, que busca simbolizar aquello que es más propio de la universidad pública, como es nuestra Universidad de Valparaíso. Y hemos en este caso celebrando la poesía de América Latina en la persona de Ernesto Cardenal; la literatura de Valparaíso en la persona del escritor Roberto Ampuero, exministro de Cultura, y desde luego la ciencia y el compromiso con la educación pública, en la persona de la profesora Kathe Whitlock”.

Destacó Valle que “en todos esos casos, se trata de testimonios muy vivos de aquella misión que es también muy constitutiva de la Universidad: desarrollar la cultura con apertura de pensamiento, con pluralismo, reconociendo la diversidad de la sociedad chilena, y también de la sociedad nicaragüense; reconociendo la historia de América. Y en estos días también, trágicos para Valparaíso, me parece que haber traído a Ernesto Cardenal ha de representar para todos también un testimonio de esa capacidad para entender el dolor y sobreponerse también”.

Valparaíso

Al intervenir en la ceremonia, el rector se refirió a la situación de tragedia que ha vivido Valparaíso estos últimos días, indicando que el viento, el fuego y la naturaleza no son los únicos que nos han maltratado, sino que también lo han hecho el subdesarrollo, la incapacidad política y cívica para construir un sistema más solidario y ecuánime.

Asimismo, se refirió a la situación de las universidades estatales, que están demandando más preocupación por parte del Estado, que hasta ahora sólo aporta un cinco por ciento del presupuesto total de las instituciones, imponiéndoles además una serie de trabas burocráticas para su operación.

Valle destacó también los logros de la UV durante el año pasado: siete programas acreditados, 21 carreras acreditadas, tres nuevos programas de postgrado, tres de magíster y dos especialidades médicas, y en investigación, un total de 60 proyectos adjudicados, 480 publicaciones indexadas y la ubicación, por ende, de la UV entre las diez universidades con mayor producción científica en Chile.

Íntimo y esencial

El grado de Doctor Honoris es la más alta distinción que entrega la casa de estudios. En el caso de Ernesto Cardenal, se basa en la destacada trayectoria poética, literaria e intelectual del poeta y sacerdote nicaragüense, que se traduce en una prolífica obra, en la que destacan obras como “Hora 0”, “Oración por Marilyn Monroe”, “Homenaje a los indios americanos”, “Canto nacional”, “Oráculo sobre Managua” y “Versos del Pluriverso”, entre muchas otras.

Cristián Warnken fue el encargado de presentar los méritos del escritor, de quien destacó que “es el poeta de ese amor que mueve al sol y las otras estrellas”. Lo definió como el poeta “del amor a la mujer, a Dios, al cosmos y al otro”, indicando que sin sus poemas, las palabras Dios, pueblo, tierra, no tendrían el sentido pleno y abierto que todavía tienen”.

El director del sello Editorial UV, que presentará este miércoles en Santiago a Ernesto Cardenal, en la presentación de su libro “Poesía vivida” en la Biblioteca Nacional, definió al poeta como “una voz amiga, íntima y amorosa”, cuya pluma sencilla lo ha hecho merecedor de la definición de “exteriorismo”. Lo definió también como “chamán de las visiones a plena luz del día”, poeta cuya obra “ha tocado la verdad del hombre en lo más íntimo y esencial, porque la poesía es lo más íntimo y esencial del hombre”.

Muy honrado

Ernesto Cardenal destacó sentirse muy honrado por la distinción. “Significa muchísimo para mí por ser de Valparaíso, porque nuestro poeta Rubén Darío, nuestro paisano inevitable, como le llamó otro escritor nicaragüense, aquí es donde se hizo poeta, donde se hizo famoso. Es la Universidad de Valparaíso la que ahora me está recibiendo, se puede decir también, como un homenaje a la poesía nicaragüense. Yo soy uno de los muchos poetas de Nicaragua, no soy único en absoluto, ni el mejor siquiera”.

Respecto de si quería enviar un mensaje a la juventud de Chile, afirmó que “los jóvenes son los que nos están dando mensajes a nosotros, yo no tengo nada que darles a ellos más que mi admiración”.

En su intervención, Cardenal se refirió a Rubén Darío y a cómo se transformó en el gran poeta que fue proyectándose desde Chile, y específicamente de Valparaíso. Elogió el lenguaje de Darío, resaltando que su voz fue la primera en llegar a España desde América Latina, para mostrar un nuevo uso del lenguaje. Comparó los méritos de su compatriota con los de Neruda, a quien declaró admirar profundamente, y a quien lamentó no haber tenido ocasión de conocer en persona.

Contó además que en su primera visita a Chile, fue recibido por el Presidente Salvador Allende, al mismo tiempo en que se conoció la noticia de que Neruda era ganador del Premio Nóbel de Literatura. Al terminar su intervención, leyó algunos de sus poemas, finalizando con uno en memoria de Víctor Jara.

Medallas UV

En cuanto a la Medalla Universidad de Valparaíso, es un reconocimiento instituido por la casa de estudios, en tanto universidad pública y regional, para aquellos científicos, académicos, intelectuales, artistas y ciudadanos en general, quienes a través de sus investigaciones, hallazgos, invenciones, creaciones, obras o acciones, contribuyen al desarrollo de la ciencia, la cultura o las artes a nivel nacional, regional o local. Se otorga a una persona externa a la institución y a una que pertenezca a ella.

Este año, los escogidos fueron Roberto Ampuero, escritor nacional, exministro de Cultura, y Kathleen Whitlock, académica de la UV, creadora del programa Ciencia Al Tiro, que acercar la a estudiantes de colegios vulnerables del cerro Playa Ancha de Valparaíso.

Ambos manifestaron su agradecimiento por la entrega de la Medalla Universidad de Valparaíso. Ampuero afirmó que “quisiera subrayar el prestigio, la tradición y la historia que tiene esta Universidad. El otro elemento que hay que destacar es que esta distinción sea entregada en el marco del otorgamiento del Doctor Honoris Causa al gran poeta nicaragüense Ernesto Cardenal. Y en tercer lugar quisiera mencionar que me siento muy honrado de que mi gestión como ministro de Cultura que ejerció desde Valparaíso en forma permanente, tenga este reconocimiento”.

Al respecto, destacó que “creo que es más bien el reconocimiento a un anhelo de Valparaíso, pero también de las regiones, de que este país de una vez por todas deje de ser centralista y le dé la importancia, independencia y autonomía a las regiones. Se dan varios elementos que a mí me honran; me siento muy emocionado de recibirlo además en mi ciudad natal, Valparaíso”.

Por su parte, Kathleen Whitlock dijo que “para mí es un honor grande, y estoy alegre hasta la raíz de mi alma, que la Universidad y el rector me hayan seleccionado para
esto. Y también es bueno porque están dando un reconocimiento al programa Ciencia Al Tiro, y al valor de hablar con el público de ciencia. Porque ese es un problema grande que tenemos: los científicos estamos encerrados en nuestro laboratorio, y sabemos mucho, pero no comunicamos mucho al público. Esa es la gracia de Ciencia Al Tiro”.

Añadió que este reconocimiento le da impulso para continuar con el programa. “Y ahora estamos si hay algún mecanismo para que pudiéramos seguir a los estudiantes de Ciencia Al Tiro, y la esperanza en el futuro es que vengan a la Universidad de Valparaíso. Estaría súper alegre si en tres años más, cuatro años más, podemos ver a estos estudiantes que entren a nuestra Facultad de Ciencias”.

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