Noticias

Doctor mejora movilidad en enfermos de Parkinson con electrodos

Por Ignacio Molina/LUN

60 de 62 pruebas clínicas resultaron exitosas

Doctor mejora movilidad en enfermos de Parkinson con electrodos 

El Parkinson, explica el chileno Rómulo Fuentes, es una enfermedad en la que se mueren progresivamente las neuronas que se encargan de facilitar el movimiento. ¿La consecuencia? Todas las conductas se vuelvan más lentas. 

Fuentes, bioquímico y doctor en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile, se impuso como desafío buscar un tratamiento que mejorara la vida de los pacientes con esta enfermedad. Y el 2006 viajó a Carolina del Norte, en Estados Unidos, para cursar un postdoctorado en Neurociencias en la Duke University.

Tres años después, el 2009, su determinación dio resultados. Junto a dos científicos adaptó una técnica médica de estimulación medular que hasta entonces se usaba en pacientes con dolor crónico y no en pacientes con Parkinson. La investigación se publicó en la revista científica estadounidense “Science” y dio cuenta de las primeras pruebas en animales. 

“En ese momento fue bien revolucionario porque a nadie se le había ocurrido. Pero, apenas publicamos eso, en distintas partes del mundo empezaron a probar el método en personas”, cuenta Fuentes, de 42 años, y actual investigador del Núcleo Milenio en Enfermedades Neuropsiquiátricas.

Entre el 2010 y el 2017, detalla, 60 de 62 pruebas clínicas resultaron exitosas en la mejora de síntomas de marcha y postura. Los testeos se hicieron en Inglaterra, Francia, Japón, Estados Unidos y Brasil. “Ahora se están realizando ensayos clínicos en la Fundación Oftalmológica Adolphe de Rothschild y en la Asistencia Pública del Hospital de Paris, ambas de Francia; y también en la Universidad de Ontario, en Canadá, y en la de Sao Paulo, en Brasil”, cuenta.

Rómulo Fuentes adaptó un método de estimulación medular que se usaba en pacientes con dolor crónico.

El método paso a paso

Lo primero que se hace, dice, es una cirugía. “A un paciente se le realiza una incisión en la piel y músculos, sobre las vértebras, a la altura de los omóplatos”, describe Fuentes.

Después, en esa zona, se le implanta una lámina con electrodos para estimular la médula espinal. En otras palabras: “Se ubica sobre la médula una lámina de silicona que contiene contactos eléctricos”. Luego se suturan las capas musculares y de la piel.

La lámina, detalla Fuentes, va conectada mediante un cable a un aparato llamado generador de pulso. “Es un dispositivo redondo, más pequeño que un celular, que genera los pulsos eléctricos. Va implantado subcutáneo, bajo la piel, justo sobre la clavícula del paciente”, describe.

La operación, con todas sus fases, tarda “unas pocas horas”. El paciente vuelve a su casa con el aparato activado y tiene que usarlo de por vida. “Solo si nota, por ejemplo, que tiene una molestia o que el tratamiento no es tan efectivo, vuelve a la consulta para que el médico regule la estimulación”, asegura Fuentes. “El método se puede usar en cualquier etapa del Parkison. Hasta ahora ha funcionado bastante bien en los ensayos clínicos realizados en pacientes avanzados”,

-¿El paciente siente el impulso eléctrico?

-Sí, la sensación se denomina parestesia y consiste en un hormigueo en la piel a la altura del implante. La frecuencia de los pulsos es entre 10-300 Hz. El estimulador, cabe decir, está prendido todo el tiempo.

Los síntomas que este método combate tienen que ver con la postura del cuerpo y con la marcha. “Son los que no responden muy bien a los tratamientos que ya existen para el Parkinson”, asegura Fuentes.

“A la persona con Parkinson le cuesta iniciar la marcha. Y una vez que la inicia, en caso que quiera cambiar de dirección, se congela, repitiendo el mismo movimiento, por lo tanto no logra dar la vuelta”, describe. El otro síntoma clásico, dice, es la llamada marcha festinante. “Los pacientes van caminando y de pronto empiezan a dar los pasos cada vez más cortos hasta que se caen”.

Y asegura: “Pero esos pacientes, que están en muy malas condiciones para caminar, con esta técnica recuperan su capacidad de locomoción en un grado importante”.

-¿Cuál es el secreto?

-El electrodo -aunque esto está sujeto a investigación- logra un cambio en la excitabilidad en las neuronas que controlan nuestra musculatura. Pero el efecto más importante, y que también está sujeto a investigación, es que activamos los axones (parte de la neurona que conduce el impulso nervioso) de las neuronas sensoriales que llevan información hacia el cerebro. 

-Ajá.

Estamos, en el fondo, metiendo información en el cerebro mediante una frecuencia eléctrica que produce cambios en el circuito, o sea, que permite que el cerebro entre en una especie de ritmo que vuelve a controlar la musculatura.

“Los pacientes recuperan su capacidad de locomoción en un grado importante”

Rómulo Fuentes

 
Lee la entrevista original en LUN
Leer más...

Medicina, ingeniería y ciencia son las profesiones más prestigiosas en la Región

Nuestro Director, el Dr. Ramón Latorre, Premio Nacional de Ciencias Naturales (2002), fue consultado como experto sobre la imagen que se tiene de los científicos.

Por Gonzalo Maturana H.

Según la encuesta de Conicyt, los políticos son los menos valorados por las personas.

Médicos, ingenieros y científicos. Esas son, según una encuesta nacional realizada por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) acerca de la percepción social sobre ciencia y tecnología en Chile, los profesionales con más prestigio en el país.

Y en la Región de Valparaíso, que aportó con 750 encuestados para el estudio, los resultados fueron similares al nivel nacional. De hecho, el 86,7% pensó que los expertos de la salud son los más valorados, seguidos por los ingenieros (84,6%) y científicos (78,5%).

Respecto a las conclusiones que arrojó el estudio, la directora de Explora, un programa de la Conicyt, Natalia Mackenzie, se mostró sorprendida, considerando que las carreras están directamente relacionadas a la ciencia y la tecnología. “Fue interesante ver que los científicos están en tercer nivel de prestigio después de los médicos e ingenieros. En este país, los médicos son casi como semidioses para el ciudadano y que justo después de ellos vengan los ingenieros y los científicos llama harto la atención”, admitió la directora del programa.

En esa línea, Mackenzie apuntó que “la gente ve a los científicos como personas que están muy abocadas a su trabajo, al descubrir, al lenguaje complicado y me da la impresión de que los sienten bastante lejanos en ese sentido. Ahí está la tarea de todas las instituciones, como la nuestra, de generar ese vínculo entre este mundo de gente que pude ser inteligente, pero que vive alejada de la realidad”.

Voz de los expertos

Para explicar el espacio que ocuparon sus colegas, el decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Valparaíso, David Jamet, comentó que “una de las razones tiene que ver con que es una profesión que influye mucho a nivel del desarrollo del país. Es una profesión en la cual el resultado del trabajo es visible y, por lo tanto, eso lo hace atractivo como carrera y, en algunos casos, estos resultados están asociados a cambios”.

En tanto, el director del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV), Ramón Latorre, relacionó el lugar de los científicos con la imagen histórica que generan en el mundo.

“Yo creo que es por un imagen que tiene la gente, de Albert Einstein, de los grandes científicos y la gente que ha hecho grandes avances en salud, los que descubrieron los microbios, los que han hecho las vacunas. Esa es la idea que tiene la gente, pero es una muy superficial, que viene del ambiente de un conocimiento que les llega de sus profesores, lo que les han pasado en el colegio o a través de un contacto íntimo con el quehacer científico. Es muy claro, no es nada más que una imagen”, sostuvo el Premio Nacional de Ciencias Naturales (2002).

Destacan a profesores

Si bien no destacaron dentro de los primeros tres lugares del listado, los profesores también obtuvieron un alto porcentaje de aprobación, alcanzando el quinto puesto con 58,2%, atrás de los deportistas (66,2%) y antes de los abogados (54%).

Sobre esa situación, el presidente del Colegio de Profesores comunal de Valparaíso, Mario Díaz, señaló que “no es sorpresivo, porque los profesores trabajan cotidianamente con los apoderados y la gente, no sólo en las escuelas en las que se desenvuelven profesionalmente, sino que habitualmente están prestos a ayudar en cualquier situación que ocurra en la región y en la comuna de Valparaíso, en este caso”.

Eso sí, Díaz acusó que existe una contradicción entre el valor que le dan a los docentes y las condiciones en las que trabajan, ya que “no existirían las demás profesiones si un profesor no formara a aquel nuevo profesional. Lamentablemente, en la sociedad de consumo en la que vivimos, no sólo en Chile sino en el mundo, hay un escaso reconocimiento ornamental hacia la carrera de los docentes y las condiciones en las que trabajan. Si uno analiza el reconocimiento que tiene la gente hacia los docentes, y en las condiciones precarias en las que trabajan, hay una contradicción vital”.

Menos prestigio

Sin mucha sorpresa fueron vistas las últimas profesiones del ranking, cerrado por periodistas (46,9%), empresarios (39,5%), militares (39,5), jueces (40,4%), religiosos (27,7%) y políticos (14,7%), siendo estos últimos los más golpeados por la comunidad.

Como explicación del caso, el académico de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales (UDP), Fernando García Naddaf, puntualizó que ese fenómeno no solo ocurre en Chile, sino que en todos los países con una democracia representativa y que se debe, en parte, a las interpretaciones de la sociedad, que cada vez apuntan más a nichos.

“Está tan fragmentado este asunto, que los símbolos son los que pierden. La iglesia, la política, incluso los periodistas, todos ellos que en algún momento buscaban representar, van desapareciendo”, señaló García, agregando que los políticos son los más expuestos gracias al desarrollo de las comunicaciones y la información.

“(A los políticos) se les pega mucho más fuerte porque la sociedad pide mucha más transparencia, sobre todo en este nivel público, entonces quedan mucho más expuestos”, analizó el académico.

Lee la nota original en MERCURIO VALPARAÍSO

Leer más...

La meditación ayuda a frenar la depresión y evita problemas cognitivos

La práctica budista favorece la actividad cerebral y mantiene una mente más sana, activando diversos circuitos de emociones positivas.

Practicar el arte de la meditación regularmente podría ser un método de entrenamiento mental que ayudaría a frenar la depresión, problemas cognitivos y enfermedades crónicas como el alzheimer o la diabetes. Así lo aseguró el doctor en Filosofía Budista, Wangchuk Dorjee Negi, quien recientemente visitó Chile, y Sudamérica, por primera vez.

“Al comparar imágenes cerebrales de personas que se dedican a meditar de manera constante versus otras que no están habituadas a hacerlo, se puede apreciar que estas técnicas proporcionan diversos beneficios cognitivos y emocionales. Incluso es posible mejorar la depresión, la diabetes y mejorar la capacidad cognitiva de las personas, lo que evitaría la aparición de patologías asociadas a la memoria como el alzheimer”, consignó el doctor Dorjee Negi.

Beneficios de meditar

“Las personas que meditan presentan un mayor volumen de tejido en las zonas del cerebro vinculadas con la atención y la información sensorial”, declaró el experto en estudios tibetanos, en el marco de su visita al Instituto Milenio Centro Interdisciplinario de Neurociencia (CINV) de la Universidad de Valparaíso.

El doctor señaló que a través de la meditación se puede tener una mente más sana, estable y clara ya que se activan circuitos de las emociones positivas. Además, asegura que hay estudios que sugieren que una persona generosa y compasiva envuelta en la meditación, tiene un mejor sistema inmune. “La conexión mente y cuerpo pude generar un mejor carácter, así como también ser feliz y bondadoso mejora la salud de las personas. Cada uno debe responsabilizarse de su cerebro”, agregó el académico.

La práctica del budismo

El doctor fue invitado a Chile por el doctor Ramón Latorre, Premio Nacional de Ciencias y director de CINV, quien admira las enseñanzas y prácticas de esta filosofía. “Hay muchos neurocientíficos que tenemos interés en conectarnos con budistas porque tienen experiencia y un conocimiento milenario de la mente, mientras que nosotros la estamos entendiendo recién. Recalco el aporte del budismo tanto en la comprensión del cerebro, como en el manejo del cuerpo, las emociones y la mente”, afirmó el científico nacional a este medio.

El acercamiento de la neurociencia al budismo comenzó hace años cuando Francisco Varela, un científico chileno, dialogó con el Dalai Lama. “El budismo se plantea cómo manejar las emociones o hacer que las que son negativas se transformen en otras que entreguen bienestar como la compasión. La meditación juega un papel importante ya que ayuda a dominar el cuerpo y silenciar la mente, entregando efectos positivos sobre el sistema inmunológico y nervioso, que son aquellos que comandan nuestra salud”, señaló el director de CINV.

El cerebro de los monjes

La doctora chilena radicada en Estados Unidos Lucía Melloni también ha realizado aportes en esta área de investigación. Ha explorado la mente de los monjes budistas y de otras personas que practican la meditación. Melloni se ha interesado en esta técnica y su relación con la percepción consciente: “Hace muchos años un meditador me dijo: cuando tú vas a la selva usualmente ves el árbol o las hojas y no eres capaz de observar ambos elementos. Con la meditación yo aprendí a ver las dos cosas a la vez”.

Para analizar si la práctica efectivamente logra modificar el cerebro, la doctora invitó a monjes budistas a su laboratorio y, junto a su equipo, hicieron diferentes pruebas como electroencefalogramas. Lograron demostrar que los monjes tenían una percepción visual más integrada de los elementos macro y micro.

“El cerebro es un músculo y se puede modificar. La meditación es interesante ya que es una forma de entrenar la percepción. En el análisis vimos que los monjes oscilaban entre estos dos niveles de manera mucho más rápida”, aseguró la investigadora Melloni a este medio.

Lee esta nota en tu diario local

DIARIO ATACAMA

MERCURIO VALPARAÍSO

MERCURIO CALAMA

EL SUR CONCEPCIÓN

AUSTRAL VALDIVIA

AUSTRAL OSORNO

CRÓNICA CHILLÁN

MERCURIO ANTOFAGASTA

Leer más...

Meditación ayuda a frenar depresión y problemas cognitivos

Visita del Doctor en Filosofía Budista Wangchuk Dorjee Negi al CINV

Practicar el arte de la meditación, es un método de entrenamiento mental que ayudaría a frenar la depresión, problemas cognitivos, y enfermedades como Alzheimer o diabetes. Así lo asegura el Doctor en Filosofía Budista Wangchuk Dorjee Negi quien, recientemente, visitó por primera vez Chile y Sudamérica.

“Al comparar imágenes cerebrales de personas que se dedican a meditar de manera constante con otras que no están habituadas a hacerlo, se puede apreciar que estas técnicas proporcionan beneficios cognitivos y emocionales. Incluso, es posible mejorar la depresión, la diabetes y beneficiar la capacidad cognitiva de las personas, lo que evitaría la aparición de patologías asociadas a la memoria, como el Alzheimer. Además, las personas que meditan presentan un mayor volumen de tejido en las zonas del cerebro vinculadas con la atención y la información sensoria”, declaró el experto en estudios tibetanos, en el marco de su visita al Instituto Milenio Centro Interdisciplinario de Neurociencia, de la Universidad de Valparaíso, CINV.

El Dr. Wangchuk señaló que a través de la meditación se puede tener una mente más sana, estable y clara, activando circuitos de las emociones positivas. Según explica, hay estudios que sugieren que una persona generosa y compasiva envuelta en la meditación, tiene un mejor sistema inmune. “La  conexión mente y cuerpo pude generar un mejor carácter. Del mismo modo, ser feliz y bondadoso mejora la salud de las personas. Por ello, cada uno debe responsabilizarse de su cerebro, agregó.

El lama fue invitado a Chile por el Dr. Ramón Latorre, Premio Nacional de Ciencias y director de CINV, quien se reconoce un admirador de las enseñanzas y prácticas de esta filosofía. “Hay muchos neurocientíficos que tenemos interés en conectarnos con budistas, porque ellos tienen una experiencia y conocimiento de la mente que es milenario, mientras que nosotros recién estamos entendiéndola”, explicó. En ese contexto, el científico chileno destacó los aportes del Dr. Wangchuk y del budismo, tanto en la compresión del cerebro, como en el manejo del cuerpo, las emociones y la mente.

“El acercamiento de la neurociencia con el budismo comenzó hace muchos años, con Francisco Varela, gran científico chileno que dialogó con el Dalai Lama. Así, un área común de interés son las emociones, que forman parte integral de las reacciones de nuestro sistema nervioso. El budismo, desde hace muchos años, se plantea cómo manejar las emociones o hacer que aquellas negativas, se transformen en otras que entreguen bienestar, como la compasión. En ese ámbito, la meditación juega un papel importante, ya que ayuda a dominar el cuerpo y silenciar la mente, lo que a su vez, tiene efectos positivos sobre el sistema inmunológico y nervioso, que son aquellos que comandan nuestra salud”, señaló el director de CINV.

Actividad cerebral de los monjes

La científica chilena radicada en Estados Unidos, Dra. Lucía Melloni -invitada a Chile por el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica, BNI, en el marco del Congreso NEUROSUR-, también ha realizado aportes en esta área de investigación. Ella ha explorado la mente de monjes budistas y de otras personas que practican meditación. La académica del Departamento de Neurología, del NYU School of Medicine, se ha interesado en esta técnica y su  relación con la percepción consciente.

“Hace muchos años un meditador me dijo: cuando tú vas a la selva usualmente ves o el árbol o  las hojas, y no eres capaz de observar ambos elementos. Con la meditación yo aprendí a ver las dos cosas y a enriquecer esa experiencia”, recordó Melloni durante su visita a Chile.

Gracias a esta anécdota, la científica incrementó su interés por analizar si acaso esta práctica era capaz de modificar el cerebro, con efectos benéficos al largo plazo. Para eso, invitaron a monjes budistas a su laboratorio, quienes llevaban muchos años meditando, e hicieron diferentes pruebas y electroencefalogramas. Y ahí pudieron demostrar que este grupo era  capaz de tener una percepción visual más integrada de los elementos macro y micro.

“El cerebro es un músculo y se puede modificar, aunque tome tiempo. La meditación es interesante, ya que es una forma de entrenar la percepción. En nuestros estudios vimos que los meditadores hacían switch en estos dos niveles de manera mucho más rápida”, asegura la investigadora. Según explica Melloni, las personas en general, tienen una especie de parpadeo atencional. “Si te hago mirar una imagen y luego otra, hay un tiempo que pasa en el cual no eres sensible. En los meditadores esa pausa es mucho más corta y son capaces de ver elementos en sucesión mucho más rápido que el resto”, comenta.

Wangchuk Dorjee Negi señala que desde hace 25 años,  investigadores de la Universidad de Wisconsin llevan a cabo estudios en colaboración con el Dalai Lama y otros monjes budistas, para conocer los efectos de la meditación en el cerebro.

En uno de estos estudios,  los budistas participantes tenían un promedio de 34 mil horas practicando la meditación, y se demostró que esto daba paso a la creación de nuevas conexiones neuronales que no se manifestaban en individuos que no meditaban. “Los monjes budistas que llevan largo tiempo desarrollando esta técnica presentan una gran actividad detrás de la parte izquierda de la frente, en la corteza prefrontal. La investigación develó una mejor coordinación cuerpo-mente, en donde los sistemas cerebrales dan soporte al bienestar y a la integración de los órganos del cuerpo así como de los sistemas inmunológico y endocrino”, señala el doctor en Filosofía Budista.

Para Lucía Melloni, seguir explorando esta técnica mental, también podría beneficiar el abordaje del envejecimiento. “Es importante considerar la meditación,  ya que cuando envejecemos comenzamos a perder funciones cognitivas. Y esta práctica, entre otras, podría constituir una buena estrategia de compensación”, afirma.

 Lee el artículo original en EL MOSTRADOR
Leer más...

Un revelador estudio confirma por primera vez que las arañas de rincón tienen capacidad olfatoria

Entomólogo de la UV descubre que la araña de rincón cuenta con olfato

Un revelador estudio confirma por primera vez que las arañas de rincón tienen capacidad olfatoria. La publicación, que apareció en el “Journal of Medical Entomology”, de Oxford Academic, la realizó el equipo de científicos del Laboratorio de Fisiología Sensorial de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso (UV), dirigido por Oliver Schmachtenberg, fisiólogo del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (CINV). “Sólo se ha demostrado para algunas pocas especies, de las más de 46 mil que existen, la presencia de capacidad olfatoria”, señaló el fisiólogo.

Nota original en MERCURIO VALPARAÍSO

Leer más...

Científicos inician estudio sobre causas de la sordera

El análisis está centrado en los genes que provocan la pérdida auditiva, por la alta prevalencia de la discapacidad en la población.

Lee el artículo en MERCURIO VALPARAÍSO

Leer más...

2ª Escuela Nu-MIND para Profesores

2ª Escuela Nu-MIND para profesores “Actualizaciones en Neurobiología”, del 19 al 21 de Julio, 2017.

Inscripciones abiertas, cupos limitados. Envía a gloria.arriagada@unab.cl los siguientes documentos:
-Carta de compromiso de 100% asistencia en caso de ser aceptada/o.
-Copia por ambos lados de la cédula de identidad.
-Carta de apoyo de la dirección del establecimiento educacional donde trabajan.

Se dispondrá de becas transporte/alojamiento para profesores de provengan de fuera de la provincia de Valparaíso. Materiales y almuerzo incluidos.

¡Son pocos cupos!

INSCRIPCIONES GRATUITAS Y CUPOS LIMITADOS 

INFORMACIONES AQUÍ

Leer más...

Científicos de Valparaíso desarrollan programa que podría detectar desde asaltos hasta meteoritos que amenacen a la Tierra

La idea cuenta con el patrocinio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y busca desarrollar un software, basado en el funcionamiento del cerebro humano.

Desde hace cuatro años y luego de una simulación sobre que ocurriría durante una hipotética invasión de zombies en Santiago, un equipo de Científicos del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV), se encuentra avanzando en el desarrollo de inteligencia artificial.

La idea, que cuenta con el patrocinio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos  busca desarrollar un software, basado en el funcionamiento del cerebro humano, que podría aplicarse desde la detección de asaltos callejeros y virus computacionales hasta meteoritos que viajen en dirección a la tierra.

La iniciativa liderada por el doctor Tomás Pérez-Acle, biólogo computacional, fue conocido por la oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFOSR), por medio de la oficina dela embajada en Chile.

“Se enteraron que estábamos trabajando en un software y desde la AFOSR nos indicaron que el proyecto era interesante y compatible con su programa de Computación Neuromórfica. Ahí nos invitaron a participar y nos ofrecieron ayuda económica”, relató el científico al Mercurio de Valparaíso. 

“El modo eficiente de llevarlo a cabo es mirando cómo funciona el cerebro. Este será uno de los mayores avances en el campo de la cibernética, gracias a la producción de computadores que imitan el funcionamiento del cerebro humano”, explicó Pérez -Acle.

Según sus creadores, el software desarrolla una nueva forma para conocer patrones y algoritmos a través de un “supercomputador”, es decir, a través de la  inteligencia artificial el aparato puede tomar el conocimiento del cerebro e imitar lo que conocemos.

El equipo de investigadores está formado por doce personas. “Colaboramos con una persona en Canadá y otra en Nueva Zelanda; potencias mundiales en materia de ciencia y tecnología, pero nosotros somos los líderes”, dijo el doctor Pérez-Acle.

Lee la nota original en PUBLIMETRO

Leer más...

Dr. John Ewer en El Mercurio de Santiago

Ir a edición impresa de EL MERCURIO

Leer más...

Ramón Latorre: el científico soñador que cree en Valparaíso

El Premio Nacional de Ciencias 2002 está totalmente comprometido con la ciudad. Lidera la construcción del Centro para las Neurociencias en el Barrio Puerto, está en contra de la gentrificación y dice que el Mall Barón es un “horror”.

Claudia Carvajal R.

Aunque preferiría estar de cabeza en sus investigaciones, Ramón Latorre (Premio Nacional de Ciencias 2002) hace varios años dejó de ser exclusivamente un “ratón de laboratorio” y se abocó a una “locura”, como él mismo lo reconoce: la construcción de un edificio para el Centro Interdisciplinario de Neurociencias de la Universidad de Valparaíso, que dirige desde el 2008.

Y después de años de golpear puertas, escuchar a políticos que prometían pero no cumplían con gestionar el financiamiento, aquel sueño por fin se concretará. Se espera que antes de fin de año parta la obra en pleno barrio Puerto, donde antes estuvo el edificio Santiago Severín, justo detrás de la Iglesia La Matriz.

La visión de Latorre es que los científicos del centro -actualmente reúne a 150 personas- sean un aporte tanto para la academia como para el barrio; se integren a él, le den más vida, compren ahí, se relacionen con la señora que vende verduras o la que hace el pan.

“Esto está inserto en mi pensamiento de cómo construir ciudad y para mí la ciudad es un todo, no la puedes separar en partes. Y es por eso que las universidades no pueden irse del centro, las universidades tienen que pertenecer a la gente”, dice con énfasis Latorre.

La llegada

Latorre cuenta cómo fue su arribo a la ciudad y a la Universidad de Valparaíso. “Me invitaron los colegas a tomar la dirección de este centro, que en ese tiempo se llamaba Centro de Neurociencias de Valparaíso. Algunos dicen que lo único que he hecho yo es ponerle la ‘i’, de Interdisciplinario. Les dije que lo primero que necesitábamos era una casa nueva y eso significaba hacer un edificio. Es raro que un profesor llegue con esa idea dentro de una universidad pública”.

Este bioquímico de profesión tenía esa visión, pero el ambiente no era de los mejores en la universidad. “Me vine en una época en que estaba en muy malas condiciones, tenía problemas con el rector; tenía una deuda inmensa, y era muy poco probable que se pudiera realizar un sueño como el mío. Dadas las condiciones que había en esa época, conversamos con el intendente, en ese tiempo el señor Iván de la Maza, que nos prometió el oro y el moro, nos dijo que sí, que no nos preocupáramos, pero no nos dio nada. Tampoco encontrábamos el lugar… En mis sueños más profundos pensaba que el edificio Luis Cousiño era ideal, pero eran muchos millones”.

Pero Aldo Valle asumió como rector y todo cambió. “Ha sido estupendo, muy bueno, es una académico en el amplio sentido de la palabra, con una visión de universidad pública. Hicimos muy buenas migas”.

-¿No se conocían de antes?

-No. Y la verdad es que en toda mi locura me ha podido seguir y yo soy un humilde sirviente, en el sentido de servidor. El servidor público ha desaparecido de Chile, ahora hay empleados públicos. En ese sentido los dos compartimos ese ideal del servidor público y para mí, mirando en perspectiva, las universidades han sido y deben recuperar ese rol de cunas de la democracia, porque en las universidades públicas todas las creencias y todas las diferentes visiones del mundo son permitidas.

Tan buenas migas hicieron Valle y Latorre, que el año 2011 logró que lo ayudara a traer a Valparaíso la exposición El túnel de la ciencia. “En Conicyt estaban en conversaciones con el instituto Max Planck para traerla a Chile. Yo propuse hacerlo en Valparaíso. Le dije al rector y no era poca plata. Inmediatamente se hizo, lo tuvimos acá, tuvimos más de cien mil personas en esa exposición y se volvió a traer. Eso es tener visión de qué es lo que realmente le importa a la gente. En el Puerto de Ideas todos los lugares se llenan, la gente necesita cosas diferentes, necesitan cosas estéticas, necesitan belleza”.

Buscando y buscando lugares para instalarse dieron con el abandonado edificio Santiago Severín -o lo que queda de él- al que pronto bautizaron como Juan Ignacio Molina, en honor al primer científico chileno y que tuvo un paso por la ciudad. Ubicado en la intersección de las calles Severín con Santo Domingo, el inmueble albergó al Congreso entre enero y agosto de 1828, antes había sido convento jesuita y hasta el 2004 funcionó como comisaría,pero un incendio dejó trunca su historia.

“Lo vi y dije ‘Aquí hay que quedarse’. Es el corazón de nuestro puerto y estamos muy bien protegidos por la señora que tenemos al frente, que es la Iglesia La Matriz. Vi la placita y borré toda la pobreza, los pequeños detalles, la caca de perro y me sentí, te prometo que es cierto, no es una siutiquería ni nada, en un barrio de Europa…yo viví en Roma dos años. Lo imaginé lleno de niños corriendo, con los colegios funcionando y sobre todo con la idea de que los más humildes que viven ahí mejoren su situación. Los científicos somos locos pero también somos ubicados, somos capaces de crear espacios. Un centro que hace cosas tan raras como las neurociencias, metido en este barrio precioso”.

-¿Y qué es el CINV, qué se va a hacer ahí?

-Es un poco difícil de traducir, pero trataré de ser lo más simple posible. Nosotros funcionamos con todo nuestro cuerpo, pero la máquina que hace que este cuerpo funcione es el sistema nervioso. En otras palabras, conversamos a través de todas estas señales que viajan por nuestro sistema nervioso. Todo lo que pasa y todo lo que hacemos, depende de cómo esté funcionando ese aparato. Entenderlo es entender al ser humano. Pero no sólo eso, sino que cómo funcionan todos los seres vivos. Porque incluso las plantas se comunican con señales eléctricas. Se trata de entender porqué cuando yo te hablo sé que me estás contestando, o cuando te veo tengo una visión de tu cara y puedo saber si estás enojada o contenta o te está pareciendo que esta entrevista es una lata.

Latorre continúa y aterriza un poco más la pega del CINV. “La población de Chile está envejeciendo, y más que morirse de enfermedades como ataques al corazón o influenza, van a empezar a aparecer los problemas de los viejos. ¿Y cuáles son? Enfermedades del sistema nervioso; Alzeheimer, Parkinson. Entender el sistema nervioso va a ser una posibilidad de atacar esas enfermedades y dar soluciones a esos problemas”.

-Cuando usted habla de mejorar el barrio ¿lo que busca es beneficiar a las personas que viven ahí y no dar paso a la gentrificación que le ha cambiado la cara a tantos lugares en Valparaíso?

-Mi imagen es que una vez que lleguemos hagamos que el puesto de frutas que está ahí, que el lustrabotas, que quien vende el diario, tenga más posibilidades de sobrevida, de ser un ser humano más contento. No se trata de resolver todos los problemas de Valparaíso, pero la idea precisamente no es desplazar a la gente humilde que vive ahí. Es hacerles la vida mejor. A los niños de esos colegios los queremos en nuestro centro, queremos hablar con los profesores de ciencia y decirles, “qué quieren aprender de nosotros, cómo aprendemos juntos”. En Roma la gente no está desplazada del barrio histórico, donde llegan millones de personas. La idea más interesante, y por eso no han dado los fondos, es que acá hay una ganancia social y eso significa mantener a las familias que han vivido toda su vida ahí y dar la posibilidad de que se transforme en un mejor barrio.

-Pero lamentablemente y por distintas razones, los porteños se van de la ciudad, por un incendio o porque venden las casas para transformarlas en hostales o lofts…

-Eso es lo que queremos evitar. Ese es mi sueño, pero en todas las competencias uno puede ganar o perder; esta es una apuesta, veamos cómo funciona. Pero estoy seguro de que si llegan 150 personas de las que somos actualmente en el centro, va a haber un flujo de gente diferente. Si necesitamos hacer un cóctel con invitados muy famosos, queremos que la gente de ahí lo prepare. Aunque sean sanguchitos humildes, pero bien hechos. Y vamos a contratar todo lo que produzca el barrio. Somos tremendamente ambiciosos, queremos ser el mejor centro de neurociencias del país, de Latinoamérica e importarnos. De esa manera, los científicos que vengan se van a saltar Santiago, porque acá sufrimos de mucho centralismo. Esa es otra de las razones por las cuales me vine aquí, realmente creo en la descentralización. Acá se necesitan proyectos concretos, que se hagan, porque hablamos mucho y hacemos poco. Ese es un problema de los políticos también, hablan mucho y no se dan cuenta que están solos.

-Pero hay algunos proyectos emblemáticos y polémicos que tienen a los porteños divididos, como el Terminal 2 y el Mall Barón.

-Esos son horrores que no corresponden a un puerto como éste, a un puerto tan principal como diría la Violeta (Parra). Acá no corresponde hacer un mall frente al borde costero, ahí hay que hacer un parque, grandes restoranes para que vaya la gente, juegos para los niños. La continuación de ese borde costero que tiene Viña, porqué no imitarlo…y acá pensamos en poner containers, taparle la vista a la gente. Ese es un horror. Se hacen las cosas con poca imaginación. No es propio de esta ciudad un mall, Chile es el país que tiene más malls por habitante del mundo, para qué queremos otro ahí, ¡póngalo en otro lado! No es necesario insultar es espacio, hay que evitarlo. Para qué voy a tener un supermercado mirando al mar, si es la gente la que tiene que mirar al mar.

-En lo personal, ¿no lo complica distraerse del laboratorio por esta aventura?

-Me complica muchísimo. El problema que yo he visto en muchos científicos es que una vez que entran en un proceso de hacer otras cosas, dejan de hacer ciencias y ese es un peligro enorme. Si los boxeadores no están corriendo y dando golpes todo el día, se les ablanda el estómago; entonces si los científicos no seguimos produciendo y no estamos al tanto de lo que está pasando, ligerito empezamos a decir tonterías. Tengo que trabajar el doble no más, a pesar de que explotar a la tercera edad está penado por la ley…Si los científicos no nos mostramos a la sociedad no podemos pedir cosas. Tenemos que convencer al Estado de que lo que importa para el país es crear una sociedad del conocimiento.

Lee el artículo original en LA ESTRELLA DE VALPARAÍSO

Leer más...