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2ª Escuela Nu-MIND para Profesores

2ª Escuela Nu-MIND para profesores “Actualizaciones en Neurobiología”, del 19 al 21 de Julio, 2017.

Inscripciones abiertas, cupos limitados. Envía a gloria.arriagada@unab.cl los siguientes documentos:
-Carta de compromiso de 100% asistencia en caso de ser aceptada/o.
-Copia por ambos lados de la cédula de identidad.
-Carta de apoyo de la dirección del establecimiento educacional donde trabajan.

Se dispondrá de becas transporte/alojamiento para profesores de provengan de fuera de la provincia de Valparaíso. Materiales y almuerzo incluidos.

¡Son pocos cupos!

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Científicos de Valparaíso desarrollan programa que podría detectar desde asaltos hasta meteoritos que amenacen a la Tierra

La idea cuenta con el patrocinio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y busca desarrollar un software, basado en el funcionamiento del cerebro humano.

Desde hace cuatro años y luego de una simulación sobre que ocurriría durante una hipotética invasión de zombies en Santiago, un equipo de Científicos del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV), se encuentra avanzando en el desarrollo de inteligencia artificial.

La idea, que cuenta con el patrocinio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos  busca desarrollar un software, basado en el funcionamiento del cerebro humano, que podría aplicarse desde la detección de asaltos callejeros y virus computacionales hasta meteoritos que viajen en dirección a la tierra.

La iniciativa liderada por el doctor Tomás Pérez-Acle, biólogo computacional, fue conocido por la oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFOSR), por medio de la oficina dela embajada en Chile.

“Se enteraron que estábamos trabajando en un software y desde la AFOSR nos indicaron que el proyecto era interesante y compatible con su programa de Computación Neuromórfica. Ahí nos invitaron a participar y nos ofrecieron ayuda económica”, relató el científico al Mercurio de Valparaíso. 

“El modo eficiente de llevarlo a cabo es mirando cómo funciona el cerebro. Este será uno de los mayores avances en el campo de la cibernética, gracias a la producción de computadores que imitan el funcionamiento del cerebro humano”, explicó Pérez -Acle.

Según sus creadores, el software desarrolla una nueva forma para conocer patrones y algoritmos a través de un “supercomputador”, es decir, a través de la  inteligencia artificial el aparato puede tomar el conocimiento del cerebro e imitar lo que conocemos.

El equipo de investigadores está formado por doce personas. “Colaboramos con una persona en Canadá y otra en Nueva Zelanda; potencias mundiales en materia de ciencia y tecnología, pero nosotros somos los líderes”, dijo el doctor Pérez-Acle.

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Dr. John Ewer en El Mercurio de Santiago

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Ramón Latorre: el científico soñador que cree en Valparaíso

El Premio Nacional de Ciencias 2002 está totalmente comprometido con la ciudad. Lidera la construcción del Centro para las Neurociencias en el Barrio Puerto, está en contra de la gentrificación y dice que el Mall Barón es un “horror”.

Claudia Carvajal R.

Aunque preferiría estar de cabeza en sus investigaciones, Ramón Latorre (Premio Nacional de Ciencias 2002) hace varios años dejó de ser exclusivamente un “ratón de laboratorio” y se abocó a una “locura”, como él mismo lo reconoce: la construcción de un edificio para el Centro Interdisciplinario de Neurociencias de la Universidad de Valparaíso, que dirige desde el 2008.

Y después de años de golpear puertas, escuchar a políticos que prometían pero no cumplían con gestionar el financiamiento, aquel sueño por fin se concretará. Se espera que antes de fin de año parta la obra en pleno barrio Puerto, donde antes estuvo el edificio Santiago Severín, justo detrás de la Iglesia La Matriz.

La visión de Latorre es que los científicos del centro -actualmente reúne a 150 personas- sean un aporte tanto para la academia como para el barrio; se integren a él, le den más vida, compren ahí, se relacionen con la señora que vende verduras o la que hace el pan.

“Esto está inserto en mi pensamiento de cómo construir ciudad y para mí la ciudad es un todo, no la puedes separar en partes. Y es por eso que las universidades no pueden irse del centro, las universidades tienen que pertenecer a la gente”, dice con énfasis Latorre.

La llegada

Latorre cuenta cómo fue su arribo a la ciudad y a la Universidad de Valparaíso. “Me invitaron los colegas a tomar la dirección de este centro, que en ese tiempo se llamaba Centro de Neurociencias de Valparaíso. Algunos dicen que lo único que he hecho yo es ponerle la ‘i’, de Interdisciplinario. Les dije que lo primero que necesitábamos era una casa nueva y eso significaba hacer un edificio. Es raro que un profesor llegue con esa idea dentro de una universidad pública”.

Este bioquímico de profesión tenía esa visión, pero el ambiente no era de los mejores en la universidad. “Me vine en una época en que estaba en muy malas condiciones, tenía problemas con el rector; tenía una deuda inmensa, y era muy poco probable que se pudiera realizar un sueño como el mío. Dadas las condiciones que había en esa época, conversamos con el intendente, en ese tiempo el señor Iván de la Maza, que nos prometió el oro y el moro, nos dijo que sí, que no nos preocupáramos, pero no nos dio nada. Tampoco encontrábamos el lugar… En mis sueños más profundos pensaba que el edificio Luis Cousiño era ideal, pero eran muchos millones”.

Pero Aldo Valle asumió como rector y todo cambió. “Ha sido estupendo, muy bueno, es una académico en el amplio sentido de la palabra, con una visión de universidad pública. Hicimos muy buenas migas”.

-¿No se conocían de antes?

-No. Y la verdad es que en toda mi locura me ha podido seguir y yo soy un humilde sirviente, en el sentido de servidor. El servidor público ha desaparecido de Chile, ahora hay empleados públicos. En ese sentido los dos compartimos ese ideal del servidor público y para mí, mirando en perspectiva, las universidades han sido y deben recuperar ese rol de cunas de la democracia, porque en las universidades públicas todas las creencias y todas las diferentes visiones del mundo son permitidas.

Tan buenas migas hicieron Valle y Latorre, que el año 2011 logró que lo ayudara a traer a Valparaíso la exposición El túnel de la ciencia. “En Conicyt estaban en conversaciones con el instituto Max Planck para traerla a Chile. Yo propuse hacerlo en Valparaíso. Le dije al rector y no era poca plata. Inmediatamente se hizo, lo tuvimos acá, tuvimos más de cien mil personas en esa exposición y se volvió a traer. Eso es tener visión de qué es lo que realmente le importa a la gente. En el Puerto de Ideas todos los lugares se llenan, la gente necesita cosas diferentes, necesitan cosas estéticas, necesitan belleza”.

Buscando y buscando lugares para instalarse dieron con el abandonado edificio Santiago Severín -o lo que queda de él- al que pronto bautizaron como Juan Ignacio Molina, en honor al primer científico chileno y que tuvo un paso por la ciudad. Ubicado en la intersección de las calles Severín con Santo Domingo, el inmueble albergó al Congreso entre enero y agosto de 1828, antes había sido convento jesuita y hasta el 2004 funcionó como comisaría,pero un incendio dejó trunca su historia.

“Lo vi y dije ‘Aquí hay que quedarse’. Es el corazón de nuestro puerto y estamos muy bien protegidos por la señora que tenemos al frente, que es la Iglesia La Matriz. Vi la placita y borré toda la pobreza, los pequeños detalles, la caca de perro y me sentí, te prometo que es cierto, no es una siutiquería ni nada, en un barrio de Europa…yo viví en Roma dos años. Lo imaginé lleno de niños corriendo, con los colegios funcionando y sobre todo con la idea de que los más humildes que viven ahí mejoren su situación. Los científicos somos locos pero también somos ubicados, somos capaces de crear espacios. Un centro que hace cosas tan raras como las neurociencias, metido en este barrio precioso”.

-¿Y qué es el CINV, qué se va a hacer ahí?

-Es un poco difícil de traducir, pero trataré de ser lo más simple posible. Nosotros funcionamos con todo nuestro cuerpo, pero la máquina que hace que este cuerpo funcione es el sistema nervioso. En otras palabras, conversamos a través de todas estas señales que viajan por nuestro sistema nervioso. Todo lo que pasa y todo lo que hacemos, depende de cómo esté funcionando ese aparato. Entenderlo es entender al ser humano. Pero no sólo eso, sino que cómo funcionan todos los seres vivos. Porque incluso las plantas se comunican con señales eléctricas. Se trata de entender porqué cuando yo te hablo sé que me estás contestando, o cuando te veo tengo una visión de tu cara y puedo saber si estás enojada o contenta o te está pareciendo que esta entrevista es una lata.

Latorre continúa y aterriza un poco más la pega del CINV. “La población de Chile está envejeciendo, y más que morirse de enfermedades como ataques al corazón o influenza, van a empezar a aparecer los problemas de los viejos. ¿Y cuáles son? Enfermedades del sistema nervioso; Alzeheimer, Parkinson. Entender el sistema nervioso va a ser una posibilidad de atacar esas enfermedades y dar soluciones a esos problemas”.

-Cuando usted habla de mejorar el barrio ¿lo que busca es beneficiar a las personas que viven ahí y no dar paso a la gentrificación que le ha cambiado la cara a tantos lugares en Valparaíso?

-Mi imagen es que una vez que lleguemos hagamos que el puesto de frutas que está ahí, que el lustrabotas, que quien vende el diario, tenga más posibilidades de sobrevida, de ser un ser humano más contento. No se trata de resolver todos los problemas de Valparaíso, pero la idea precisamente no es desplazar a la gente humilde que vive ahí. Es hacerles la vida mejor. A los niños de esos colegios los queremos en nuestro centro, queremos hablar con los profesores de ciencia y decirles, “qué quieren aprender de nosotros, cómo aprendemos juntos”. En Roma la gente no está desplazada del barrio histórico, donde llegan millones de personas. La idea más interesante, y por eso no han dado los fondos, es que acá hay una ganancia social y eso significa mantener a las familias que han vivido toda su vida ahí y dar la posibilidad de que se transforme en un mejor barrio.

-Pero lamentablemente y por distintas razones, los porteños se van de la ciudad, por un incendio o porque venden las casas para transformarlas en hostales o lofts…

-Eso es lo que queremos evitar. Ese es mi sueño, pero en todas las competencias uno puede ganar o perder; esta es una apuesta, veamos cómo funciona. Pero estoy seguro de que si llegan 150 personas de las que somos actualmente en el centro, va a haber un flujo de gente diferente. Si necesitamos hacer un cóctel con invitados muy famosos, queremos que la gente de ahí lo prepare. Aunque sean sanguchitos humildes, pero bien hechos. Y vamos a contratar todo lo que produzca el barrio. Somos tremendamente ambiciosos, queremos ser el mejor centro de neurociencias del país, de Latinoamérica e importarnos. De esa manera, los científicos que vengan se van a saltar Santiago, porque acá sufrimos de mucho centralismo. Esa es otra de las razones por las cuales me vine aquí, realmente creo en la descentralización. Acá se necesitan proyectos concretos, que se hagan, porque hablamos mucho y hacemos poco. Ese es un problema de los políticos también, hablan mucho y no se dan cuenta que están solos.

-Pero hay algunos proyectos emblemáticos y polémicos que tienen a los porteños divididos, como el Terminal 2 y el Mall Barón.

-Esos son horrores que no corresponden a un puerto como éste, a un puerto tan principal como diría la Violeta (Parra). Acá no corresponde hacer un mall frente al borde costero, ahí hay que hacer un parque, grandes restoranes para que vaya la gente, juegos para los niños. La continuación de ese borde costero que tiene Viña, porqué no imitarlo…y acá pensamos en poner containers, taparle la vista a la gente. Ese es un horror. Se hacen las cosas con poca imaginación. No es propio de esta ciudad un mall, Chile es el país que tiene más malls por habitante del mundo, para qué queremos otro ahí, ¡póngalo en otro lado! No es necesario insultar es espacio, hay que evitarlo. Para qué voy a tener un supermercado mirando al mar, si es la gente la que tiene que mirar al mar.

-En lo personal, ¿no lo complica distraerse del laboratorio por esta aventura?

-Me complica muchísimo. El problema que yo he visto en muchos científicos es que una vez que entran en un proceso de hacer otras cosas, dejan de hacer ciencias y ese es un peligro enorme. Si los boxeadores no están corriendo y dando golpes todo el día, se les ablanda el estómago; entonces si los científicos no seguimos produciendo y no estamos al tanto de lo que está pasando, ligerito empezamos a decir tonterías. Tengo que trabajar el doble no más, a pesar de que explotar a la tercera edad está penado por la ley…Si los científicos no nos mostramos a la sociedad no podemos pedir cosas. Tenemos que convencer al Estado de que lo que importa para el país es crear una sociedad del conocimiento.

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Científicos chilenos buscan replicar el cerebro humano

La iniciativa, que desarrolla un programa de inteligencia artificial capaz de detectar meteoritos, delitos callejeros y virus computacionales, entre otros, es impulsada por el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso.

Stephanie Ríos Molina

La Fuerza Aérea de Estados Unidos está financiando un proyecto del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV) que busca desarrollar un software cuyo diseño se basa en el funcionamiento del cerebro humano. Algunas de las aplicaciones de esta tecnología permitirían detectar desde asaltos callejeros y virus computacionales hasta meteoritos que viajen en dirección a la tierra.

Ayuda internacional

El proyecto se gestó hace cuatro años, cuando el equipo que lidera el Dr. Tomás Pérez- Acle, biólogo computacional, simuló lo que ocurriría durante una hipotética invasión de zombies en Santiago. El estudio fue conocido por la oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFOSR), otorgándole así sustento económico para su desarrollo.

¿Cómo se contactaron con la Fuerza Aérea?

-Hay una oficina en Chile, en la Embajada (de EE.UU.), que se encarga de revisar potenciales investigaciones que consideran interesantes. Se enteraron que estábamos trabajando en un software y desde la AFOSR nos indicaron que el proyecto era interesante y compatible con su programa de Computación Neuromórfica. Ahí nos invitaron a participar y nos ofrecieron ayuda económica.

El especialista indicó que, a partir del proyecto inicial, han tenido que desarrollar algoritmos y formas de programar que permitan reconocer los patrones de sus modelos. “El modo eficiente de llevarlo a cabo es mirando cómo funciona el cerebro. Este será uno de los mayores avances en el campo de la cibernética, gracias a la producción de computadores que imitan el funcionamiento del cerebro humano”, señaló.

Características

Según sus creadores, el software desarrolla una nueva forma para conocer patrones y algoritmos.

¿Cómo funciona?

-Es inteligencia artificial. Este “supercomputador” es capaz de tomar el conocimiento del cerebro e imitar lo que conocemos.

Doce personas conforman el equipo de investigadores, tanto en Chile como en el extranjero. “Colaboramos con una persona en Canadá y otra en Nueva Zelanda; potencias mundiales en materia de ciencia y tecnología, pero nosotros somos los líderes”, dijo el doctor Pérez-Acle.

ciberataques

El combate de hackeos podría ser una aplicación viable.

¿Cuál es el problema?

-Los antivirus que hoy tenemos son capaces de reconocer un patrón codificado en el virus, pero lo pueden bloquear. Hay que dotar a los computadores para evitar estos ataques y saber actuar a tiempo.

“Se enteraron que estábamos trabajando en un software y desde la AFOSR nos indicaron que nuestro proyecto era interesante”.

Tomás Pérez-Acle, Biólogo Computacional”

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DIARIO AUSTRAL VALDIVIA

MERCURIO ANTOFAGASTA

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Resultados de estudio permitirán usar métodos más efectivos para combatir a las arañas de rincón

Investigación realizada en la Facultad de Ciencias de la UV demostró por primera vez la capacidad olfatoria de esa especie.

Un revelador estudio realizado en Chile confirma por primera vez que las arañas de rincón tienen capacidad olfatorias. La publicación apareció en la última edición de “Journal of Medical Entomology”, de Oxford Academic.

La investigación la realizó el equipo de científicos del Laboratorio de Fisiología Sensorial de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso (UV), dirigido por Oliver Schmachtenberg, fisiólogo del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (CINV).

“Lo interesante es que respecto a olfato en general, en arañas hay pocas evidencias. Solo se ha demostrado para algunas pocas especies, de las más de 46 mil que existen, la presencia de capacidad olfatoria”, señaló el fisiólogo.

En el laboratorio

Con el fin de evaluar su capacidad olfatoria, los investigadores construyeron un laberinto en forma de cruz, es decir, una estructura que tiene cuatro brazos, por los cuales la araña puede caminar libremente y a través de una bomba de aire se hizo pasar aire con los olores u odorantes por estos brazos, de manera tal que el flujo de cada brazo transportara un estímulo específico, siempre dejando por lo menos un brazo sin olores a modo de control. Luego se grabó, controlando todas las variables posibles, durante toda la noche el comportamiento de la araña y posteriormente, los datos se analizaron con un programa diseñado por uno de los miembros del equipo y que ahora se encuentra libre para su descarga en internet.

Con este estudio se presenta la primera evidencia de una capacidad olfatoria en esta especie. “Aunque suene extraño”, afirma Jesús Olivares, estudiante del Doctorado en Ciencias, mención Neurociencias, que imparte la Facultad de Ciencias de la UV, “porque las personas por lo general piensan que tienen (las arañas) una capacidad olfatoria, prueba de ello es la gran cantidad de remedios caseros usados como repelentes de arañas.

Sin embargo, nosotros estamos demostrando también en este primer estudio que la araña de rincón no muestra repulsión o atracción por algunos odorantes presentes en esos remedios caseros, entre los que probamos odorantes que forman parte de sustancias como el eucalipto y el clavo de olor”, revela el científico.

Si bien los investigadores reconocieron que existe mucha información acumulada respecto a los sistemas sensoriales de arañas en general y se sabe que algunas especies gozan de una visión muy buena, por lo menos para su tamaño, aclaran que se trata de información que se conoce a partir de algunas especies “modelo” y aún falta por demostrarlo en arañas de rincón.

Tal como lo señalaron los investigadores, se sabe que las arañas tienen su cuerpo cubierto de pelos, que en realidad son órganos sensoriales, con diferentes funciones, principalmente táctiles, lo que les confiere la capacidad de detectar vibraciones a distancia, lo que sumado a una alta resistencia a la hambruna y la desecación hace a las arañas de rincón animales capaces de estar en un mismo lugar por mucho tiempo, incluso meses, antes de que una potencial presa se aproxime y sea percibida por ésta.

Un aspecto relevante del estudio es que permite sentar las bases para aumentar el espectro de estrategias para controlar las poblaciones de esta araña que cohabitan en la mayoría de los hogares.

“El resultado principal es que las arañas del rincón macho son capaces de reconocer el olor de hembras e incluso lo prefieren, lo que no se observa en las hembras, que probablemente detectan el olor de machos, pero no alteran su comportamiento frente a este”, detalló Olivares.

Loxoscelismo

El envenenamiento causado por la mordedura de estas arañas se conoce como loxoscelismo y se caracteriza por provocar lesiones muy severas en la piel, las que pueden ir acompañadas por reacciones a nivel del sistema central, como daño hepático e incluso la muerte.

La “Guía para el manejo de araña de los rincones”, entregada por el Ministerio de Salud de Chile a fines del año pasado, no aporta información clara sobre la totalidad de casos anuales y se señala, como ejemplo, que durante el año 2005 de un total de 2.831 llamados telefónicos realizados al Centro de Atención Toxicológica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se confirmó que solo 287 eran casos confirmados de Loxoscelismo.

”En la misma guía se indica que, de los casos anuales, entre el 10 al 15 por ciento alcanzan a presentar los síntomas más graves de loxoscelimso cutáneo-visceral y del total de casos de loxoscelismo observado entre el 1 al 3 por ciento terminan siendo fatales. De por sí estas estadísticas nos indican que en Chile esta especie es realmente de importancia médica y urge estudiarla”, plantea Olivares.

Participantes

En la investigación participaron Víctor Manuel Calbiague, Jesús Olivares, Erick Olivares y Oliver Schmachtenberg.

La publicación titulada “The Chilean Recluse Spider (Araneae: Sicariidae) Displays Behavioral Responses to Conspecific Odors, but Not to Several General Odorants”, se puede revisar en el siguiente link: https://academic.oup.com/jme/article-lookup/doi/10.1093/jme/tjx101.

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La marihuana y su papel en el desarrollo de habilidades cognitivas

Un grupo de científicos pertenecientes a la University of British Columbia (Vancouver), obtuvo resultados contundentes respecto al cannabis en aspectos como la atención visuoespacial y la voluntad para ejercer esfuerzos cognitivos en el desarrollo de tareas con distintos grados de complejidad asociado a variados grados de recompensa.

Tal como sugiere la canción del grupo musical “Cultura profética” que bastante ha sonado en distintos programas radiales, muchos no pueden negar lo bien que se siente fumar cannabis o marihuana, como más ampliamente se conoce.

Cannabis es el nombre científico de una planta que es usada por sus propiedades psicoactivas, siendo una de las drogas ilícitas que cada vez más se consume a nivel mundial. Sus efectos psicoactivos se atribuyen a la acción del delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) en proteínas, receptores CB1, que se ubican en nuestro cerebro produciendo una atractiva sensación de bienestar espiritual, un estado de ánimo relajado, una impresión de que todo es más lento, mayor sensibilidad a los colores, sonidos, texturas y sabores.

Todo esto acompañado de una memoria presente que se escapa continuamente y, a veces, de unas ganas incontenibles de reírse. Un estado en el que parece haber poco espacio para la violencia, hacen de esta droga una especie de antídoto, un promotor de concordia y paz, como muchas canciones implícitamente prometen.

Sin embargo, considerando el aumento progresivo del consumo de marihuana en el contexto de una sociedad cada vez más globalizada y en vías de desarrollo, ¿qué tan beneficioso puede resultar el consumo de cannabis en el desempeño laboral, y en especial, académico, en donde la motivación es clave para el desarrollo de habilidades cognitivas?

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Municipio apoya instalación del CINV en sitio eriazo del Barrio Puerto

Un total de 150 investigadores nacionales y extranjeros albergará el edificio Abate Molina, cuya recuperación permitirá la instalación del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso, (CINV). El nuevo edificio, que ayer recibió el apoyo del alcalde porteño, Jorge Sharp, será un moderno centro de investigación que mantendrá la fachada del inmueble donde sesionó el primer Congreso bicameral de Chile, en el siglo XIX. El proyecto está en licitación.

Nota original MERCURIO VALPARAISO

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Jorge Sharp: “El CINV de la UV es un hito para la Región de Valparaíso y el patrimonio de la ciudad”

Rector Aldo Valle y director del CINV presentaron al alcalde de Valparaíso proyecto del futuro edificio de Neurociencias.

Como un hito para la historia y patrimonio de Valparaíso calificó el alcalde Jorge Sharp el proyecto del nuevo edificio para el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso, que se levantará en el Barrio Puerto.

La autoridad comunal, acompañada por el rector de la Universidad de Valparaíso, Aldo Valle, el director del CINV, Ramón Latorre, y el párroco de la iglesia La Matriz, Roberto Bravo, comprobó la realidad del proyecto y los avances de su gestión, comprometiendo su apoyo.

“Esto apunta a la recuperación de la ciudad del estado de abandono en que se encuentra, pero con proyectos tan hermosos aunque complejos, como será la construcción del Centro de Neurociencias impulsado por la Universidad de Valparaíso. Si todo sale sobre ruedas, debiésemos poner la primera piedra a fines de este año y va a coincidir con otra primera piedra que es la del edificio de la Escuela Barros Luco, que permitirá su recuperación”, dijo la autoridad comunal.

De esta forma, el alcalde Sharp destacó lo emblemático de la futura construcción, ya que es una señal de la dirección que debe tomar la ciudad de Valparaíso en los próximos años para el desarrollo urbano, patrimonial y de las oportunidades que ofrece la comuna a sus habitantes.

Por su parte, el director del CINV, el doctor y Premio Nacional de Ciencias Ramón Latorre, destacó el esfuerzo implicado en el proyecto. Dijo que espera que sea un aporte histórico para la el país y la región de Valparaíso al contribuir con un edificio público que armonice las actividades que tiene el barrio.

“Queremos que se incorporen las actividades del Centro con el barrio, pero no solo con lo que pasa en el día a día, sino que además incorporar la educación en todo el sector. Queremos estar muy cercano a todos los colegios para que vengan acá, tengan sus graduaciones, que podamos establecer nuevas modalidades de educación donde podamos hacer estudios con sus profesores”, explica Latorre.

En tanto el rector Aldo Valle dijo que, “para la Universidad es una gratificación, porque las universidades requieren de la investigación, de la generación de conocimiento y la producción de ideas no pueden sólo quedar en la docencia. Y por eso este esfuerzo en generar ideas con la presencia del alcalde de la ciudad y el párroco de La Matriz significa para la Universidad un motivo de satisfacción”.

Proyecto

El director ejecutivo del CINV, Juan Carlos García, presentó detalles del proyecto tras relatar la historia del edificio en sus distintas etapas en el marco de la cronología histórica del país y de la Región de Valparaíso.

García expuso los planos del inmueble que lleva por nombre Juan Ignacio Molina, precursor del conocimiento científico en Chile. “El nuevo proyecto refleja el trabajo de la ciencia con la comunidad y se ha repensado la arquitectura en un sitio patrimonial, pero desde lo contemporáneo. Este lugar tiene un estilo clásico en su interior y nosotros hemos reinterpretado el patio con la luz y además tendremos un espacio científico de alto nivel que permitirá acoger a 150 científicos. Pero también tiene una parte pública que es nueva, como algo innovador para entender los edificios en el país y en la región y que debemos devolver lo público a la ciudad”, señaló García.

Así, la comunidad podrá hacer uso de un auditorio para 200 personas, pensado para realizar las graduaciones de los colegios ubicados en la zona, además de una sala de exposiciones para el uso público con sistema wifi.

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Fuerza Aérea de EEUU financia proyecto chileno que podría combatir “hackeo mundial”

Este proyecto se gesta hace cuatro años, cuando el equipo que lidera el biólogo computacional Tomás Pérez- Acle simuló lo que ocurriría durante una hipotética invasión de zombies a la capital chilena. “Ahora estudiamos cómo la información que disponen las personas es capaz de modular la forma en que se transmiten opiniones y sus respuestas ante diversos eventos”, explica el científico.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos está financiando un proyecto del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso, CINV, que busca desarrollar un software cuyo diseño se basa en el funcionamiento del cerebro humano.

Algunas de las aplicaciones de esta tecnología podrían combatir episodios de hackeo mundial, como los que fueron registrados en los últimos días.

Este proyecto se gesta hace cuatro años, cuando el equipo que lidera el biólogo computacional Tomás Pérez- Acle simuló lo que ocurriría durante una hipotética invasión de zombies a la capital chilena.

Este estudio fue conocido por la oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFOSR), que decidió financiarla.

Modos de comunicación

Tomás Pérez-Acle

“En el marco de este financiamiento, la iniciativa que estamos desarrollando es un eco del proyecto sobre zombies, pero con otro enfoque. Ahora estudiamos cómo la información que disponen las personas es capaz de modular la forma en que se transmiten opiniones y sus respuestas ante diversos eventos”, explica el científico.

Esto implica, entender, por ejemplo, como la información modula la transmisión de una enfermedad infecciosa o la respuesta de la gente a situaciones críticas como tsunamis y terremotos, comenta Pérez-Acle.

“Durante la presentación de nuestros resultados del año pasado, desde la AFOSR nos indicaron que nuestro proyecto era interesante y compatible con su programa de Computación Neuromórfica”.

El especialista explica que a partir de este proyecto, han tenido que desarrollar algoritmos y formas de programar que permiten reconocer los patrones de sus modelos.

“El modo de hacerlo más eficientemente es mirando cómo funciona el cerebro. Este será uno de los mayores avances en el campo de la cibernética, gracias a la producción de computadores que imitan el funcionamiento del cerebro humano”, señala.

Computadores como humanos

Los algoritmos o formas de construir softwares, tratando de hacer un símil con el sistema nervioso central, se conocen desde los años 70 y 80, según comenta el investigador.

“En ese entonces nacen nuevos conceptos: las redes neuronales y los algoritmos genéticos, que son unas formas de programar tomando en cuenta el conocimiento biológico, y a partir de eso, reconocer patrones complejos”.

Pero hacia el año 2014, ha aparecido un nuevo procesador, cuya arquitectura responde a la forma en que se organiza nuestro cerebro, llamado TrueNorth (Norte Verdadero).

“Éste fue un desarrollo estratégico de IBM en conjunto con otras empresas y financiado por DARPA, la agencia de financiamiento de proyectos de la defensa norteamericana”, explica Pérez-Acle.

El investigador señala que si bien tanto él como su equipo no tienen acceso a ese dispositivo, esto no les impide trabajar en la misma dirección.

“Sí tenemos acceso a la arquitectura o forma en que está construido ese procesador. Entonces, dado que entendemos de estos temas y también de neurociencia, por nuestra participación en CINV, podemos combinar ambos conceptos para diseñar un software que adaptándose a la arquitectura de este procesador, sea capaz de recuperar la forma en que trabaja el sistema nervioso central”, dice.

Combate a hackers

Entre las aplicaciones posibles de tal adelanto están el combate de hackeos como los que recientemente se han producido a nivel mundial.

“El problema de los antivirus que hoy tenemos es que son capaces de reconocer un patrón codificado en el virus, pero cuando no tienen forma de reconocerlo, no pueden actuar y no lo pueden bloquear. Entonces, si uno toma la arquitectura del cerebro, se la traspasa a un software, y construye un antivirus, ése antivirus va a ser capaz de detectar un nuevo virus sin necesidad de que lo haya visto previamente”.

Se trata de dotar a los computadores de facultades hasta ahora exclusivamente humanas. Así lo explica mediante un ejemplo:

“Cuando somos pequeños, vemos sólo algunos animales. Sin embargo, el cerebro es capaz de extraer ciertos patrones que definen el concepto animal, y entonces cuando vemos un reportaje de África o de India, o de las fosas submarinas y aparece un nuevo animal, nuestro cerebro lo reconoce como un ser vivo, independiente que no sepamos de qué especie se trata”.

De dominio público

El acceso al chip neuromórfico desarrollado por IBM y DARPA, puede que tarde años. Pero eso no impide que su conocimiento permita aplicaciones en la actualidad.

“Lo que hemos aprendido de ése chip es algo que podemos aplicar hoy día al construir nuestros softwares. Estamos haciendo una mezcla. Tomar lo que conocemos del cerebro y lo que sabemos de este chip para construir aplicaciones, y generar nuestros softwares con estas capacidades neuromórficas, siempre con el objetivo de detectar patrones como los que están en imágenes o en los virus informáticos”, dice el especialista.

Pérez-Acle asegura que la Fuerza Aérea de Estados Unidos les está financiando bajo condición de que los resultados sean de dominio público.

“A pesar de ser directamente financiados por ellos, todo lo que nosotros produzcamos, tiene que ser de dominio público, aún con el riesgo de que caiga en manos ‘enemigas’”.

EEUU, país ciencia

El científico explica que Estados Unidos es por lejos el país que más invierte en ciencia y tecnología en el mundo, alrededor del doble de los demás países de la OCDE. En este país, las instituciones que financian dichas áreas son, en primer lugar, el Instituto Nacional de Salud, la National Science Foundation, -equivalente a Conycit- y las FF.AA en conjunto.

“Y es sorprendente porque uno podría pensar que están enfocados en ciencia aplicada para producir misiles o proteger a sus soldados. Pero no, más del 50 por ciento de ese financiamiento, está dedicado a la ciencia fundamental, ciencia básica”, comenta.

Para el investigador, este convencimiento de hacer apuestas sustanciales y fundamentales en ciencia básica y tecnología aplicada, les lleva a desarrollar actividades de tipo filantrópicas, “o financiar ciencia en países del Tercer Mundo o acá en Sudamérica”.

El científico explica que la “superioridad” científica norteamericana se relaciona con la política de puertas abiertas a los estudiantes y científicos extranjeros desarrollada por décadas en Estados Unidos y que estaría en peligro con las reformas migratorias de Donald Trump, contrarias a las que históricamente ha sostenido ese país.

“Ellos apuestan a que sus científicos están tanto o mejor preparados que los del enemigo. Sin ir más lejos EE.UU sigue siendo una de las grandes potencias en términos científicos y tecnológicos. Es el gran ‘succionador’ de cerebros que todavía sigue funcionando en el mundo. Por otro lado, el gran volumen de ciencia que se produce en este país, proviene de inmigrantes, cerebros extranjeros que van a hacer sus doctorados y postdoctorados”.

Contra los virus y “el lado oscuro de la fuerza”

Un criterio semejante estaría detrás del proyecto que podría combatir más eficazmente los virus a nivel mundial. Ésa sería la fórmula.

“Teniendo mejor ciencia que los malos, que los que hacen los virus, y esa es la apuesta. Uno de los grandes misterios que tenemos por delante es el funcionamiento del sistema nervioso central. Y nosotros estamos tratando de entenderlo, a punta de experimentos, matemáticas, física, y una estrategia transdisciplinaria, que caracteriza al CINV”, afirma el especialista.

“Ahora, desafortunadamente, el incentivo que tienen por detrás los malvados de los softwares construidos para hacer un daño, es económico, porque el hacker puro y duro no quiere hacer daño. Lo que quiere es explotar una vulnerabilidad de un sistema para demostrar que es capaz de hacerlo. Pero cuando yo quiero hacer un daño, estoy convirtiéndome en una especie de pirata y muchas veces la gente cae en esto por la tentación del incentivo económico, que es muy fuerte, y finalmente es arrastrada al lado oscuro de la fuerza”, concluye.

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