Mantener el horario de invierno durante todo el año sería beneficioso para la salud según experto

Por EL MOSTRADOR Vida

Investigador de la Universidad de Valparaíso asegura que despertarse con luz del día es fundamental para el organismo y que el próximo cambio de hora debiera prolongarse todas las estaciones e incluso, retrasarse en una hora más.

Mantener el horario de invierno durante todo el año, es la medida que promueve el Dr.  John Ewer, científico del Instituto Milenio, Centro Interdisciplinario de Neurociencia, de la Universidad de Valparaíso, CINV. Esto ya que asegura que tras años de investigación concluyó que necesitamos la luz del sol para funcionar.

El próximo cambio de hora, permitirá retrasar los relojes en sesenta minutos, aportando menos oscuridad a nuestro despertar. Para Ewer lo óptimo sería prolongar esta medida todo el año. Pero aún más beneficioso, explica, sería establecer un horario único que atrase la hora en 120 minutos.

Más luz, más salud

“La hora en que se levanta el sol es por lejos la señal más importante para fijar el horario de nuestro reloj biológico, que es el sistema que regula cuando despertamos. Levantarse a oscuras, hace que la mayoría de la población comience cada día con un déficit mayor de sueño, lo que afecta su estado de alerta, desempeño, y salud, volviéndose además más irritables y estresados. Este efecto es más agudo en menores y jóvenes, cuyo aprendizaje se ve enormemente perjudicado, pues no están completamente despiertos durante las primeras horas del día”, señala el neurocientífico.

Frente a este escenario, el Dr. Ewer señala que debemos adoptar un horario en que el sol se levante en la hora que necesitamos para despertar. “Ello ocurriría si nuestro país eligiera el horario que le corresponde por su posición planetaria. Si éste fuese el que le corresponde a Chile (UTC – 5h), que es similar al de Perú, Colombia, y Ecuador, y no el actual (UTC – 3), el sol se levantaría ahora a las 6:30 de la mañana, momento en que despertaríamos naturalmente y sin déficit de sueño”.

Esta medida sería benéfica para la población y el país, asegura el científico, ya que mejorar el desempeño y salud, también tendría eco en la productividad y calidad de vida de los chilenos.

Nuestro reloj y calidad de vida

Según afirma Ewer, es un error pensar que el cuerpo se adapta a cualquier horario. El caso de naciones nórdicas donde se funciona con muy poca luz en el invierno, es un ejemplo de ello. “En estos países la venta de antidepresivos es alta y mayor a la de otros países OECD. También es alta la prevalencia de la llamada “depresión estacional”, causada por la falta de luz, sobre todo al amanecer”.

Por otro lado, la vida humana requiere que existan personas despiertas y alertas durante la noche: nocheros, cirujanos, camioneros, pilotos y guardias. “Y eso, debido a nuestra biología propiamente diurna, es complicado, a pesar de que la sociedad lo necesita. Se requiere que estas personas no sólo estén despiertas, sino alertas, y obligarlas a ello puede generar una serie de problemas a la salud. Por ejemplo, se ha visto que los nocheros, al largo plazo, tienden a  desarrollar hipertensión, obesidad, diabetes o desórdenes hormonales que los vuelven personas estresadas”, explica.

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